Persona durmiendo con representación visual de ondas cerebrales EEG influenciadas por cannabinoides THC y CBD en el tratamiento del insomnio

Muchas personas usan Cannabis para dormir mejor. Algunas lo hacen desde hace años, casi por costumbre. Pero, ¿qué pasa realmente en el cerebro cuando alguien toma cannabis antes de acostarse? Un nuevo estudio, publicado en el Journal of Sleep Research en 2026, buscó responder justamente esa pregunta. Para hacerlo, los investigadores usaron un aparato especial que mide la actividad cerebral con mucho detalle, llamado EEG de alta densidad. El equipo, liderado por Anastasia Suraev, en Australia, fue el primero en usar esta tecnología para observar cómo el THC y el CBD cambian el sueño de personas con insomnio.

El insomnio es uno de los problemas de salud más comunes en el mundo. Afecta la concentración, el ánimo y hasta la salud del corazón a largo plazo. Por eso, cada vez más personas buscan alternativas naturales para descansar mejor, y el Cannabis aparece frecuentemente entre esas opciones. Sin embargo, hasta ahora existía poca evidencia científica sólida sobre lo que realmente ocurre en el cerebro durante esas noches de sueño «ayudado» por cannabinoides.

Cómo se hizo el estudio

Los científicos reunieron a un grupo pequeño pero cuidadosamente evaluado de personas con insomnio diagnosticado. Cada participante pasó por dos noches de prueba en un laboratorio del sueño, en distinto orden, sin saber qué recibía en cada ocasión.

  • Participantes: 20 personas con insomnio diagnosticado, la mayoría mujeres, con un promedio de 46 años.
  • Qué tomaron: una sola dosis con 10 mg de THC y 200 mg de CBD, comparada con una pastilla sin efecto (placebo).
  • Cómo se midió: con un estudio de sueño completo más un EEG de 256 sensores, además de pruebas de atención y manejo simulado al día siguiente.
  • Registro oficial: el ensayo está inscrito en el Registro Australiano y Neozelandés de Ensayos Clínicos, lo que respalda su transparencia metodológica.

Este diseño permite comparar a cada persona consigo misma, primero con cannabinoides y luego con placebo (o al revés). Así, los resultados son más confiables que si se comparara a un grupo con otro grupo distinto.

Qué pasó con el tiempo total de sueño

Las personas que tomaron THC y CBD durmieron un poco menos en total. La diferencia fue de unos 24 minutos menos que con el placebo. No es una cifra enorme, pero sí fue suficiente para llamar la atención de los investigadores. Curiosamente, el tiempo que pasaron despiertas durante la noche no cambió de forma relevante.

El cambio más importante: el sueño REM

El hallazgo más claro del estudio tuvo que ver con la fase REM, ese momento del sueño donde soñamos con mayor intensidad y donde el cerebro procesa emociones y recuerdos. Con la combinación de THC y CBD, esta fase se acortó casi 34 minutos. Además, tardó mucho más en aparecer: casi una hora más tarde de lo habitual.

Este efecto no es menor. El sueño REM cumple funciones importantes para la memoria y el equilibrio emocional. Reducirlo de forma repetida, noche tras noche, podría tener consecuencias que este estudio no llegó a explorar, ya que solo analizó los efectos de una única dosis.

Qué mostró la actividad cerebral

Gracias al EEG de alta densidad, los investigadores pudieron observar cambios muy específicos en distintas zonas del cerebro, según la fase del sueño:

  • Durante el sueño ligero, bajó la actividad cerebral más rápida (ondas gamma).
  • Durante el sueño profundo, bajó la actividad cerebral más lenta (ondas delta), la que normalmente indica un descanso reparador.
  • Durante el sueño REM, aumentó la actividad en ciertas zonas del cerebro (ondas beta y alfa).

Estos cambios sugieren que los cannabinoides no solo alteran cuánto dormimos, sino también cómo funciona el cerebro mientras dormimos, algo que las encuestas tradicionales sobre calidad de sueño no logran captar.

¿Y al día siguiente, hubo consecuencias?

Aquí llega una noticia tranquilizadora. Al día siguiente, las personas no mostraron problemas de atención, memoria ni en una prueba de manejo simulado. Es decir, su capacidad para funcionar normalmente no se vio afectada, al menos nueve horas después de haber tomado la dosis.

Lo único que reportaron fue sentirse un poco más somnolientas que cuando habían tomado el placebo. La diferencia fue pequeña, pero estadísticamente significativa. La calidad de sueño percibida, en cambio, no cambió según lo que las propias personas contaron al despertar.

Qué opinan los investigadores

El equipo de Suraev concluye que una sola dosis de cannabinoides, especialmente el THC, puede cambiar la forma en que dormimos. El efecto más consistente fue la reducción del sueño REM. Sin embargo, los autores son cuidadosos al señalar que se trata de un estudio piloto, con un grupo pequeño de participantes.

Esto significa que los resultados son un primer paso, no una conclusión definitiva. Hacen falta estudios más grandes, y también investigaciones que analicen qué pasa cuando el cannabis se usa varias noches seguidas, en lugar de una sola vez.

Por qué esto importa para quienes usan cannabis medicinal

Para las personas que ya usan cannabis como ayuda para dormir, este estudio aporta información valiosa. Confirma que los cannabinoides sí modifican la arquitectura del sueño de forma medible, y no solo la sensación subjetiva de haber descansado. Al mismo tiempo, muestra que, en una dosis puntual, no se generan problemas evidentes de rendimiento al día siguiente.

Esto no significa que el cannabis sea una solución universal para el insomnio. Cada persona responde de manera distinta, y factores como la dosis, el tipo de cannabinoide y el uso prolongado pueden cambiar los resultados. Por eso, cualquier decisión sobre su uso terapéutico debe conversarse con un profesional de la salud.

En resumen

Este estudio es el primero en mostrar, con tanto detalle, cómo el THC y el CBD alteran el sueño desde adentro del cerebro. La reducción del sueño REM es el hallazgo más importante, junto con la ausencia de problemas de rendimiento al día siguiente. Aun así, antes de pensar en los cannabinoides como un tratamiento habitual para el insomnio, todavía se necesita más evidencia científica, especialmente sobre su uso a largo plazo.

Referencia

Suraev, A., McGregor, I. S., McCartney, D., Marshall, N. S., Kao, C. H., Wassing, R., D’Rozario, A. L., Wong, K. K. H., Yee, B. J., Sivam, S., Kevin, R. C., Vandrey, R., Irwin, C., Gordon, C. J., Bartlett, D., Arnold, J. C., Grunstein, R. R., & Hoyos, C. M. (2026). Acute Effects of Oral Cannabinoids on Sleep and High-Density EEG in Insomnia: A Pilot Randomised Controlled Trial. Journal of Sleep Research, 35(1), e70124. DOI: 10.1111/jsr.70124