El Cannabis Medicinal y las alternativas ricas en Cannabidiol (CBD) contra el glaucoma se abren paso cada vez con más fuerza dentro de la medicina convencional. Gracias al gran número de efectos beneficiosos sobre nuestra salud, el CBD se presenta como una alternativa muy viable para el manejo de diferentes condiciones y enfermedades, dentro de estas destacan sus efectos sobre el Glaucoma, enfermedad causante de ceguera irreversible.

En personas con glaucoma, la presión ejercida sobre el ojo puede ocasionar tantos daños a los nervios que se llegan a producir puntos ciegos dentro del campo visual de los pacientes, lamentablemente, una vez que el daño se ha producido, éste se vuelve irreversible, ocasionando una ceguera completa.

El glaucoma probablemente tiene muchas causas. Muchos científicos creen que está estrechamente relacionado con el estrés y los problemas nutricionales, o con trastornos como la diabetes y la hipertensión. Algunos sospechan que cantidades excesivas de ácido glutámico, un aminoácido no esencial también conocido como glutamato, pueden estar involucradas. El glaucoma también se ha relacionado con una deficiencia de óxido nítrico, una molécula que es crítica para la salud de los vasos sanguíneos.

Al día de hoy se conoce un gran número de alternativas farmacológicas para el tratamiento de esta enfermedad, incluida la cirugía. Desafortunadamente, éstas podrían perder su efectividad a lo largo del tratamiento.

Es en este punto donde el Cannabis Medicinal hace su aparición:

El Cannabidiol o CBD, es un compuesto cannabinoide encontrado en las plantas de cepas muy especiales conocidas como cáñamo industrial, capaces de producir concentraciones muy altas de este compuesto, y por otro lado, concentraciones muy bajas (<0.2%) de THC (molécula psicotrópica).

Históricamente, el cannabis medicinal ha sido una de las opciones más utilizadas y conocidas por el público en general para el manejo de esta enfermedad debido al efecto del THC sobre los vasos sanguíneos oculares. (El THC produce una disminución en la presión sanguíneo, ante el cuál los vasos sanguíneos tienden a incrementar en su diámetro para tratar de compensar dicho fenómeno)
El CBD ha sido estudiado por su gran potencial como antioxidante, antiinflamatorio, antiemético y antiepiléptico, entre otros.

Incluso uno de los primeros ensayos reportados sobre el uso de cannabinoides en 1971 por el investigador Hepler RS, sugiere que la Presión Intraocular luego del uso de derivados de cannabis se vió reducida entre un 25% - 30%.

Aunque hay quienes se oponen a esta alternativa, ya que creen que solo mediante la inhalación del humo de cannabis uno podría obtener los beneficios, y que debido a esta inhalación se producen efectos adversos sobre los pulmones.

Afortunadamente, sabemos hoy en día gracias a investigaciones que si bien es cierto, la inhalación del humo de cannabis no es la manera recomendada para integrar el uso de cannabinoides en nuestras alternativas, hoy en día se cuenta con un gran número de opciones ricas en cannabinoides, especialmente el ya mencionado CBD.

Aceites, cápsulas y cristales lideran esta lista, con altos porcentajes de CBD listos para ser aplicados, y sin el temor de producir efectos psicotrópicos, ya que son elaborados a partir de materia prima muy especial, las cuales contienen ínfimas o nulas concentraciones de THC.