El tétanos suele relacionarse con clavos o cuchillas oxidados, ya que la superficie irregular del metal oxidado proporciona una gran superficie para que las bacterias colonicen, y la punta o borde afilados causan la propia herida. Se asocia particularmente con climas cálidos y húmedos, y con zonas con suelos ricos en estiérco, las esporas reproductivas se distribuyen a través de los excrementos del ganado.

El tétanos es muy conocido por causar rigidez muscular y espasmos, que por lo general comienza en la mandíbula (de ahí el término coloquial «mandíbula trabada») antes de extenderse por todo el cuerpo. Inicialmente, estos espasmos son leves (a partir de 3-21 días después de la exposición inicial a la bacteria), pero avanzan hasta el punto de llegar a causar diferentes problemas.

Cuando afecta a los músculos de la espalda, el tétanos puede causar arqueo; cuando afecta a la laringe y al diafragma, suele provocar problemas respiratorios. También existen casos documentados de salivación excesiva y sudoración, hipertensión, fiebre, aumento de la frecuencia cardiaca, dificultad para tragar, y micción y defecación incontroladas. La gravedad de los espasmos también puede incluso causar desgarros musculares e, incluso, fracturas óseas.

Dado que el tétanos se está erradicando rápidamente en todo el mundo, y el acceso a las vacunas está cada vez más extendido, la importancia del Cannabis para el tratamiento clínico de la enfermedad es claramente inferior que en el pasado, cuando no existían ni vacunas ni medicamentos eficaces.

Sin embargo, la enfermedad sigue siendo grave en términos globales, y ya que muchos de los países que aún se ven afectados por el tétanos, a su vez, producen abundante Cannabis, puede haber ventajas en dedicar más investigaciones al uso del Cannabis como un posible método de bajo coste para tratar clínicamente los síntomas.