Las tendencias reveladas en un nuevo estudio indican que las personas que sufren de insomnio prefieren recurrir al cannabis en lugar de utilizar somníferos tradicionales.
En el marco de un estudio publicado en Exploration of Medicine, que analizó datos de 1.216 participantes, el 80% de los usuarios de cannabis con dificultades para dormir informaron que ya no necesitaban medicamentos tradicionales para conciliar el sueño.
Los datos fueron evaluados por Strainprint, una empresa especializada en la recopilación de datos sobre cannabis medicinal. Los resultados sugieren que el cannabis facilita la conciliación del sueño y resaltan diversas variaciones entre las personas que lo utilizan.
No obstante, los autores del estudio reconocen que la selección de participantes se limitó a individuos canadienses que consumen cannabis, lo que podría afectar la representatividad de la muestra. A pesar de esto, la investigación propone considerar el cannabis como una alternativa para aquellos que no responden bien a los medicamentos convencionales para el sueño.
La respuesta positiva al uso de cannabis contra el insomnio
Carrie Cuttler, profesora asociada de psicología en la Universidad Estatal de Washington y autora principal del estudio, afirmó: «En general, el uso de cannabis para problemas relacionados con el sueño se percibió como más beneficioso que los medicamentos de venta libre o los somníferos recetados».
Cuttler también señaló un hallazgo sorprendente: «Uno de los hallazgos que me sorprendió fue el hecho de que las personas buscan el terpeno mirceno en el cannabis para ayudar con el sueño». El mirceno ha demostrado científicamente contribuir a la promoción del sueño, y la autora quedó asombrada de que los usuarios parecían haber descubierto esto de manera autónoma.
El estudio revela que la mayoría de los participantes prefieren fumar o vapear como método de ingestión principal, aunque el 33,8% utiliza comestibles y el 14,1% cápsulas de THC. Los métodos menos inmediatos se eligen con menor frecuencia debido a los efectos casi instantáneos del consumo por inhalación.
Más detalles sobre los participantes
A diferencia de otros somníferos, el cannabis no afecta negativamente al rendimiento laboral ni provoca somnolencia al día siguiente. Según el estudio, los participantes informaron sentirse más renovados, concentrados y capaces de funcionar, con menos dolores de cabeza y náuseas después de usar cannabis para dormir. Sin embargo, algunos admitieron experimentar más sueño, ansiedad e irritabilidad por las mañanas, revelando así los posibles efectos secundarios del cannabis.
Del total de los participantes, el 82,2% experimenta dificultades para conciliar el sueño, el 61,6% tiene problemas para volver a dormirse y el 68,8% se siente cansado al día siguiente. A pesar de ciertas limitaciones en los hallazgos, se plantea la cuestión de cómo el cannabis podría ser una opción viable para personas como las del estudio, donde el 60% logró dormir seis horas consecutivas gracias a su uso.