La inflamación es la respuesta natural del cuerpo ante lesiones o amenazas externas, desempeñando un papel clave en la defensa del organismo. Sin embargo, cuando se vuelve crónica, puede estar relacionada con diversas enfermedades como el cáncer, los accidentes cerebrovasculares, enfermedades cardíacas, obesidad y trastornos autoinmunes.

En este contexto, la ciencia ha comenzado a explorar cómo el cannabis, en especial el cannabidiol (CBD), puede ayudar a reducir la inflamación y restaurar el equilibrio del cuerpo.


¿Qué dicen los estudios?

CBD y artritis

Un artículo de Medical News Today (2018) destacó estudios en animales que sugieren que el CBD tiene efectos antiinflamatorios y analgésicos, lo que podría ayudar a reducir el dolor y la inflamación en la artritis.

CBD y enfermedades inflamatorias

Una investigación publicada en Free Radical Biology and Medicine (2011) analizó el papel del CBD en enfermedades relacionadas con la inflamación y el estrés oxidativo. Se concluyó que el CBD podría ser un punto de partida prometedor para desarrollar nuevos tratamientos debido a sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

CBD y cáncer

Una revisión científica en BioMed Research International (2016) sugirió que el CBD podría ayudar a controlar la propagación de células cancerosas, aunque se necesitan más investigaciones para confirmar su eficacia.

Experiencias de pacientes

Lupus y cannabis

Una encuesta de Lupus Corner a 781 personas con lupus reveló que el 36% usa Cannabis(fumado, en aceite de CBD o comestibles) para manejar los síntomas. Además, el 83% de quienes lo usaron lo recomendarían a otros pacientes, aunque el 96% nunca recibió información sobre el Cannabis por parte de su médico.

Recuperación postquirúrgica

Pacientes como Catherine McCormick, quien se sometió a una cirugía de reemplazo de rodilla, han reportado mejoras en su calidad de vida gracias al cannabis. McCormick compartió en The New York Times (2018):

“Tengo más energía, puedo caminar sin dolor y me siento mucho mejor.”

Estos beneficios pueden estar relacionados con las propiedades antiinflamatorias de los terpenos del Cannabis, como el valenceno, cimeno, mentol y terpineol, que han demostrado efectos positivos en la reducción de la inflamación.

¿Qué opinan los expertos?

Investigaciones sobre la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) sugieren que los endocannabinoides pueden ayudar a regular la respuesta inflamatoria del cuerpo (Science Alert, 2018).

Un artículo de Harvard Health Publishing (2018) menciona que el CBD podría ofrecer una opción para tratar el dolor crónico, incluyendo el inflamatorio y neuropático. Un estudio del European Journal of Pain mostró que el CBD aplicado sobre la piel podría ayudar a reducir el dolor y la inflamación en la artritis.

Conclusión

Si bien los estudios sobre el Cannabis y la inflamación son prometedores, aún se necesitan más ensayos clínicos en humanos para comprender mejor su efectividad y posibles aplicaciones. Actualmente, investigaciones como la de la Universidad de Colorado, Boulder, están ayudando a esclarecer el potencial del Cannabis en el tratamiento de la inflamación crónica.

El futuro del Cannabis medicinal en esta área es prometedor, pero es esencial que los pacientes consulten con profesionales de la salud antes de considerar su uso.

Fuente