El Cannabis interactúa directamente con un sistema en nuestro cuerpo que ayuda a regular nuestras respuestas inmunológicas y sabemos que puede ser útil en el tratamiento de enfermedades autoinmunes. Sin embargo, no es necesariamente tan útil cuando se trata de defenderse de los virus y otros patógenos.
El impacto del Cannabis en el organismo
Los compuestos presentes en la planta de Cannabis, como el THC y el CBD, conocidos como cannabinoides, interactúan directamente con el sistema endocannabinoide de nuestro cuerpo. Estos compuestos imitan a los cannabinoides naturales producidos por el cuerpo y pueden desencadenar una amplia gama de efectos en funciones como el sueño, el apetito, el dolor y el estado de ánimo.
Parte de la función del sistema endocannabinoide es mantener la homeostasis o equilibrio en el sistema inmunológico. Aunque la literatura contiene algunas contradicciones sobre cómo exactamente funciona esto, generalmente se considera como un «guardián» del sistema inmunológico, previniendo respuestas inflamatorias excesivas.
La supresión del sistema inmunológico puede hacer que los cannabinoides sean útiles en condiciones en las que las respuestas inmunológicas se vuelven contra el propio cuerpo del paciente. De hecho, muchas condiciones autoinmunes, como la artritis reumatoide, la esclerosis múltiple y la diabetes, ya se han vinculado a la desregulación del sistema endocannabinoide.
Sin embargo, en casos de infecciones por patógenos, los investigadores advierten que estos efectos inmunosupresores podrían ser problemáticos, ya que suprimen las respuestas inmunológicas naturales y necesarias del cuerpo.
Investigación sobre el Cannabis y el sistema inmunológico
Aunque nuestra comprensión teórica del sistema endocannabinoide sugiere que el Cannabis podría suprimir importantes respuestas inmunitarias, aumentando así nuestra susceptibilidad a enfermedades infecciosas, la investigación presenta un panorama más complejo en realidad.
Además de tratar enfermedades autoinmunes, la supresión de respuestas inmunológicas puede ser deseable en algunas otras situaciones cuando se trata de ciertas infecciones. Cuando el cuerpo se ve atacado por una infección, a veces puede entrar en un estado de sepsis, que desencadena una respuesta inflamatoria sistémica que puede ser mortal. Reducir esta respuesta puede salvar vidas.
La investigación en animales muestra que la estimulación de los receptores endocannabinoides (mediante cannabinoides como los del Cannabis) puede reducir la inflamación relacionada con la infección. En algunos casos, esto incluso ha demostrado reducir la tasa de mortalidad. Algunos estudios también han demostrado mejoras en la recuperación de infecciones como el paludismo.
En otros experimentos con animales, la reducción de la estimulación de estos mismos receptores condujo a una mayor supervivencia frente a la infección. Sin embargo, en algunos experimentos, la estimulación de estos receptores disminuyó la respuesta inmune contra infecciones como la candidiasis, la legionella pneumophila y la gripe.
Estudios en humanos han sido extremadamente limitados y han arrojado resultados mixtos. Los primeros estudios en humanos (doble ciego y controlados con placebo) no encontraron alteraciones inmunológicas relacionadas con el uso de THC. Sin embargo, estudios posteriores encontraron efectos inmunosupresores. Es importante destacar que, en el mismo estudio, este efecto se revirtió en pacientes que tuvieron una exposición prolongada al Cannabis. Por lo tanto, es posible que los efectos a largo plazo de la marihuana difieran del uso a corto plazo en lo que respecta a la respuesta inmunológica.
A pesar de que los investigadores han encontrado diferencias en la respuesta inmunológica en humanos debido al uso de la marihuana, aún no se ha confirmado que estas alteraciones hagan a los consumidores de Cannabis más susceptibles a infecciones.
En resumen, si bien los cannabinoides ofrecen promesas en el tratamiento de infecciones virales, como la reducción de la sepsis, también plantean riesgos en términos de supresión de respuestas inmunológicas necesarias. Los investigadores informan que los cannabinoides tienen potencial como tratamiento para enfermedades infecciosas, pero se necesita más investigación para comprender completamente cómo usarlos de manera que beneficien y no perjudiquen nuestras defensas naturales contra las infecciones. Hasta que se realicen más investigaciones, no se puede afirmar con certeza el efecto que tiene el Cannabis en el sistema inmunológico.