Según los datos publicados en la revista científica Cannabis and Cannabinoid Research, los pacientes con Síndrome de Tourette (ST) que usan cannabis vieron mejoras en la calidad de vida y en algunos casos hasta redujeron la cantidad de medicamentos recetados, informó NORML.

En el estudio, titulado Uso de Cannabis Medicinal en Pacientes con Síndrome de Gilles de la Tourette en un Entorno Real, se analizaron los síntomas de los pacientes inmediatamente antes y después de seis meses de tratamiento con cannabis. los participantes del estudio en general inhalaron flores de cannabis principalmente con THC, aunque algunos pacientes también usaron fórmulas de extractos.

los investigadores destacaron que “se encontró una mejora estadísticamente significativa en la calidad de vida, la situación laboral y reducción en el número de medicamentos. Un número estadísticamente significativo de pacientes informó sobre mejoras en los síntomas de trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y ansiedad después de seis meses de tratamiento”.

Metodología y resultados

Los pacientes se reclutaron a partir de un registro de la empresa israelí de cannabis Tikun Olam. Estos respondieron cuestionarios seis meses antes y seis meses después del tratamiento. Luego, fueron divididos en dos grupos: el grupo A (pacientes que no respondieron el cuestionario) y el grupo B (que sí respondieron el cuestionario de seguimiento).

En el grupo A se realizó un análisis para evaluar la presencia y frecuencia de los tics motores y vocales. También se analizó el estado de ánimo general, la situación laboral, la calidad de vida y las comorbilidades. Se identificaron setenta pacientes.

En el grupo A, se identificó una mejora estadísticamente significativa en la calidad de vida, la situación laboral y la reducción del número de medicamentos.

La dosis media diaria de tetrahidrocannabinol y cannabidiol fue de 123 y 50,5 mg, respectivamente.

El 67% y el 89% de los pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo y comorbilidades de ansiedad, respectivamente, informaron una mejoría.

Los autores identificaron mejoras en la gravedad de los tics motores y vocales, pero reconocieron que estos cambios no eran estadísticamente significativos. Los efectos adversos más frecuentes fueron mareos y aumento del apetito.

“Nuestros hallazgos sugieren que el cannabis medicinal puede ser una opción eficaz y segura para mejorar las comorbilidades y la calidad de vida de los pacientes con ST”, concluyeron los autores. “La eficacia del cannabis medicinal debe seguir evaluándose en ensayos clínicos aleatorizados a gran escala”.

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