Durante años, se ha asociado el consumo de cannabis con una posible disminución del coeficiente intelectual (CI). Sin embargo, un reciente estudio longitudinal publicado en Brain and Behavior desafía esta noción, al concluir que el consumo de cannabis a lo largo de la vida no está vinculado a una disminución significativa en el CI.
Hallazgos clave del estudio
El estudio, realizado en Dinamarca, analizó a una cohorte de 5,162 hombres durante un período de 44 años. Los participantes fueron evaluados por primera vez en su juventud (edad media de 22 años) y nuevamente en la mediana edad (edad media de 62 años).
Resultados principales:
• Los consumidores de cannabis experimentaron un deterioro cognitivo menor que los no consumidores.
• No consumidores: disminución promedio de 6.2 puntos en el CI.
• Consumidores de cannabis: disminución promedio de 1.3 puntos menos que los no consumidores.
El estudio también analizó factores como la edad de inicio y la frecuencia de consumo, concluyendo que estos no influyeron significativamente en el CI.
Conclusión:
Los investigadores señalaron que “el consumo frecuente de cannabis no se asoció con una diferencia significativa en el deterioro cognitivo en comparación con aquellos que no lo consumen frecuentemente”.
Evidencia que respalda los hallazgos
Este estudio se suma a un creciente cuerpo de investigaciones que desmienten los estigmas tradicionales asociados al consumo de cannabis:
1. Estudio británico en adolescentes: Un análisis de más de 2,000 jóvenes no encontró evidencia de que el consumo temprano de cannabis afecte el CI o el rendimiento académico, tras controlar otros factores.
2. Estudios en gemelos: Estos no han encontrado un vínculo causal entre el consumo de cannabis y un menor rendimiento cognitivo.
3. Revisión de JAMA Psychiatry: Indicó que los déficits cognitivos observados en consumidores de cannabis suelen ser mínimos y reversibles después de 72 horas de abstinencia.
Desafíos y futuro de la investigación
Aunque un estudio de 2012 sugirió una relación entre el consumo temprano de cannabis y una disminución en el CI, posteriores críticas a su metodología señalaron que no se tuvieron en cuenta factores como el entorno socioeconómico. Investigaciones recientes, incluidas aquellas publicadas en Journal of the American Medical Association, respaldan la idea de que el consumo de cannabis no tiene efectos negativos significativos sobre la estructura cerebral o el rendimiento cognitivo en adultos.
Conclusión: Rompiendo mitos sobre el cannabis
Estos hallazgos ofrecen una perspectiva más equilibrada sobre los efectos del cannabis en el funcionamiento cognitivo. Si bien aún se necesitan estudios adicionales, la evidencia actual sugiere que el consumo de cannabis no afecta significativamente el coeficiente intelectual, desafiando creencias profundamente arraigadas sobre su impacto en la salud mental.