Las hojas no son sólo un símbolo cultural, sino que también son imprescindibles para la vida de la planta, interviniendo en una función central como la fotosíntesis. Además tienen grandes propiedades para la salud.

En la India usan la medicina ayurveda, que considera al cannabis una importante herramienta terapéutica. En sus prácticas el uso de las hojas de cannabis es fundamental para el tratamiento del dolor.

Existe un estudio médico sobre el manejo del dolor crónico con Jalaprakshalana Shodhita Bhanga en pacientes de cáncer con calidad de vida disminuida.

Este trabajo se suma a una línea de investigaciones que propone profundizar la mirada sobre la planta. De esta manera, podríamos empezar a entender que los cogollos no son la única alternativa medicinal. 

El estudio evaluó la efectividad de una preparación con hojas en 24 pacientes con diferentes formas de cáncer. Todos reportaron sentir dolores de manera crónica antes del inicio del estudio y mostraron grandes avances en su tratamiento.

En el ensayo se utilizaron hojas de cannabis que fueron lavadas con agua hasta extraer toda la clorofila. 

Los voluntarios recibieron tres dosis diarias de 250 mg. de esta preparación encapsulada junto a 50 ml. de leche y 4 gramos de azúcar durante un período de un mes, en el que no se utilizaron placebos ni grupos de control, y se solicitó a los participantes que abandonaran el uso de analgésicos tradicionales durante el estudio. 

Según se informó, más del 50% de las personas reportaron disminución efectiva y constante del dolor, además del alivio de otros síntomas como náuseas, insomnio, fiebre, pérdida del apetito, fatiga, diarrea, sequedad en la piel entre la segunda y cuarta semana del estudio.

La conclusión de los investigadores es que, efectivamente, una dosis de 250 mg de polvo de hojas tres veces al día podría reducir significativamente los síntomas asociados al cáncer como dolor, depresión y ansiedad, al mismo tiempo que no produce efectos adversos ni síntomas de abstinencia.