Aunque aún limitadas, las investigaciones sobre los posibles beneficios tópicos de los cannabinoides están en curso. Sin embargo, se ha demostrado que la biología de la piel está influenciada por el sistema endocannabinoide presente en el cuerpo humano.

Particularmente, el cannabidiol (CBD), un compuesto no psicoactivo extraído de la planta de cannabis, ha atraído considerable atención en los últimos años debido a su potencial terapéutico en diversas afecciones, incluidas las relacionadas con la piel y la cosmética.

Un estudio de pruebas preclínicas, publicado en 2020 en la revista Clinical, Cosmetic and Investigational Dermatology, especializada en investigaciones clínicas sobre afecciones cutáneas, sugiere que la aplicación tópica del CBD podría ser efectiva en el tratamiento de trastornos cutáneos como la psoriasis, el acné y la seborrea.

A pesar de que aún no se ha establecido por completo su eficacia clínica confirmada ni los mecanismos moleculares subyacentes, el artículo proporciona una actualización sobre los avances en la investigación de los efectos de esta molécula en la piel.

El Sistema Endocannabinoide y su Regulación de las Funciones Cutáneas

El sistema endocannabinoide es una intrincada red molecular que desempeña un papel crucial en la homeostasis del cuerpo humano. Está compuesto por diversos elementos, como moléculas denominadas endocannabinoides, receptores específicos para estos endocannabinoides y enzimas responsables de la síntesis, degradación y transporte de los mismos.

Si bien las funciones más exploradas del sistema endocannabinoide son la modulación del sistema nervioso central y la función inmunológica, investigaciones recientes también han resaltado su papel fundamental en la protección y mantenimiento de la piel, así como en procesos como el acné, el crecimiento y pérdida del cabello, y la regulación de la pigmentación.

Este sistema juega un papel regulatorio crucial en la salud cutánea. Por lo tanto, el estudio sugiere que el tratamiento con cannabinoides tópicos podría ser una opción efectiva para ciertos trastornos cutáneos o para mantener la salud general de la piel.

Existen indicios que respaldan la idea de que la aplicación tópica de cannabinoides, en particular el CBD, puede ser una vía de administración viable para ciertas afecciones.

En un estudio, los investigadores demostraron que el CBD tiene la capacidad de penetrar en las células y equilibrar la respuesta al estrés oxidativo causado por la radiación UVB, lo que ayuda a proteger la integridad de la piel.

Además, varios estudios indican que el CBD podría ser una terapia innovadora para el tratamiento del acné al influir en la producción de sebo, la proliferación de células sebáceas y la inflamación.

En relación a la psoriasis, algunos estudios sugieren que el CBD podría ser beneficioso. Sin embargo, se requiere una investigación más sólida para determinar su eficacia en el tratamiento de las lesiones psoriásicas. No obstante, los científicos han demostrado que el CBD desempeña un papel relevante en la reducción de las afecciones inflamatorias de la piel, como la psoriasis, al inhibir la proteína NF-κB.

Fuente