Una revisión exhaustiva de estudios recientes sugiere que algunos productos de cannabis podrían ofrecer alivio para el dolor crónico. Este estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregon, buscaba comprender mejor el papel del cannabis en el manejo del dolor, especialmente en un momento en que más personas buscan alternativas a los opioides para el alivio del dolor.

La investigación, que examinó más de 3,000 estudios, identificó 25 que cumplían con criterios estrictos de inclusión, como una duración mínima de cuatro semanas y la inclusión de personas con diversos tipos de dolor crónico, como dolor de espalda, dolores de cabeza crónicos y neuropatía diabética. Estos estudios, que abarcaron a más de 14,000 participantes, proporcionaron una visión más clara de cómo el cannabis puede influir en la experiencia del dolor.

Lo más notable fue que los productos de cannabis con altas proporciones de tetrahidrocannabinol (THC) y cannabidiol (CBD) mostraron la reducción del dolor más significativa, especialmente para aquellos que experimentaban dolor neuropático. Los participantes que utilizaron productos con al menos un 98% de THC informaron una reducción aproximada del 30% en los síntomas de dolor, mientras que aquellos que consumieron productos con cantidades inferiores de THC y mayores de CBD no experimentaron mejoras significativas.

Este hallazgo destaca la importancia de comprender la relación entre THC y CBD en el alivio del dolor, así como la necesidad de investigaciones adicionales para desarrollar tratamientos más efectivos y personalizados para el dolor crónico. Además, señala la importancia de abordar las barreras legales y regulatorias que actualmente dificultan la investigación sobre el cannabis y sus aplicaciones medicinales.
Aunque el cannabis se ha utilizado durante mucho tiempo para aliviar una variedad de síntomas, incluido el dolor, su clasificación federal como sustancia de Lista I ha obstaculizado la investigación en este campo. Sin embargo, estudios como este proporcionan evidencia sólida de que el cannabis, especialmente en combinaciones específicas de cannabinoides, podría ser una herramienta valiosa en el arsenal de opciones de tratamiento para aquellos que viven con dolor crónico.

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