Un reciente estudio publicado en Psychiatry Research ha arrojado luz sobre el uso regular de cannabis en adolescentes y adultos jóvenes con un alto riesgo de desarrollar psicosis. Contrario a las preocupaciones anteriores, este estudio no encontró una asociación significativa entre el consumo regular de cannabis y una mayor tasa de transición a trastornos psicóticos.

Los resultados sorprendentes revelaron que el uso continuado de cannabis estaba vinculado a mejoras en la neurocognición y a una disminución en el uso de medicación. Investigadores del Hospital Zucker Hillside, los Institutos Feinstein de Investigación Médica, la Facultad de Medicina Donald y Barbara Zucker, junto con instituciones académicas como la Universidad de Stanford, la Universidad de Michigan, la Universidad de California en Davis y la Facultad de Medicina de la Universidad Tufts llevaron a cabo esta investigación exhaustiva.

«El uso recreativo de cannabis ha estado bajo escrutinio como un posible desencadenante de la psicosis en individuos con alto riesgo clínico. Sin embargo, hasta ahora, las pruebas sobre los efectos negativos del cannabis en esta población han sido inconsistentes», señalaron los autores del estudio.

El equipo de investigación realizó un seguimiento de 210 individuos de entre 12 y 25 años con alto riesgo de psicosis. Estos participaron en un ensayo clínico nacional en varios centros de los Estados Unidos, destinado a prevenir trastornos psicóticos en jóvenes. Durante un período de dos años, los investigadores monitorizaron el uso de cannabis y su relación con los resultados clínicos, la neurocognición y el uso de medicación.

Los hallazgos revelaron que «los jóvenes en riesgo de psicosis que usaban cannabis de manera continua mostraron mejoras en la neurocognición y el funcionamiento social con el tiempo, además de un menor uso de medicación en comparación con los no usuarios».

Estos resultados coinciden con otro estudio publicado en la revista Psychiatry and Clinical Neurosciences en abril. Este estudio de seguimiento a lo largo de dos años, que involucró a 334 personas en riesgo de psicosis y 67 sujetos de control sanos, tampoco encontró una relación significativa entre el consumo de cannabis y la aparición de trastornos psicóticos.

Investigaciones adicionales, incluido un estudio de la Asociación Médica Estadounidense (AMA) en enero, y otro estudio realizado por investigadores de la Universidad de Bath en Inglaterra, han proporcionado más evidencia que sugiere que la relación entre el cannabis y la psicosis puede ser menos directa de lo que se pensaba inicialmente.

En resumen, mientras que la asociación entre el uso de cannabis y el riesgo de psicosis ha sido tema de debate, estos nuevos estudios indican que la relación puede ser más compleja de lo que se suponía. Si bien es importante abordar estos temas con precaución, los hallazgos respaldan la necesidad de investigaciones continuas y matizadas en este campo.

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