El cannabis emerge como un tratamiento bien tolerado y efectivo para combatir la depresión, según un reciente estudio publicado en Pharmacopsychiatry, la revista de la Sociedad Alemana de Neuropsicofarmacología y Farmacopsiquiatría.
Un equipo de investigadores de diversas universidades alemanas, en colaboración con Algea Care, una plataforma de telesalud especializada en terapia con cannabis, observó una mejora significativa en la gravedad de la depresión en pacientes con trastorno depresivo mayor (TDM).
Este estudio examinó el uso de cannabis natural en una cohorte de 59 pacientes ambulatorios que habían experimentado TDM durante 18 semanas. Los resultados destacan que solo un tercio de los participantes reportó efectos secundarios, ninguno de los cuales se consideró grave, junto con una baja tasa de interrupción del tratamiento.
“La gravedad media de la depresión disminuyó de 6,9 puntos al inicio a 3,8 puntos en la semana 18”, informaron los autores. “Se observó una respuesta al tratamiento (>50 % de reducción respecto a la puntuación inicial) en el 50,8 % [de los pacientes] en la semana 18”.
Según los investigadores, “el cannabis medicinal fue bien tolerado y la tasa de interrupción [22%] fue comparable a la de los ensayos clínicos de medicamentos antidepresivos”.
“Los pacientes informaron una reducción clínicamente significativa en la gravedad de la depresión. Parece justificada una mayor investigación sobre la eficacia del cannabis medicinal para el TDM”, concluyeron.
Estos hallazgos se suman a la creciente evidencia que respalda el uso del cannabis como tratamiento para la depresión. Estudios previos también han destacado mejoras significativas en los síntomas depresivos después del consumo de cannabis, subrayando su potencial como una opción terapéutica valiosa.