El tratamiento con Cannabis de uso terapéutico tiene el potencial de mejorar la calidad de vida y la salud en general, según un nuevo estudio realizado por investigadores del Colegio de Medicina Osteopática Lake Erie.

Para el estudio, se seleccionó a pacientes mayores de 18 años miembros del programa de Cannabis medicinal de Pensilvania (EEUU). A lo largo de 90 días, los participantes respondieron a una encuesta electrónica mensual en la que informaban sobre el modo y la frecuencia de administración del Cannabis, los efectos secundarios y la calidad percibida en relación con la salud.

La mayoría de los 103 participantes en el estudio consumía Cannabis para tratar la ansiedad (48,5%) y el dolor crónico (25%). Las flores (51,5%), los vaporizadores (28,2%) y los concentrados (16,5%) fueron las formas de administración más utilizadas, mientras que el contenido de THC (tetrahidrocannabinol) osciló entre el 21% y el 90%. Los productos de Cannabis se adquirieron en dispensarios médicos certificados.

Los pacientes mostraron una mejora inmediata de sus síntomas, incluida una reducción significativa de las limitaciones emocionales, la fatiga y los niveles de dolor. Estas mejoras se mantuvieron durante todo el estudio.

“Se observaron mejoras significativas en el funcionamiento físico y social, el bienestar emocional y los niveles de energía”, escribieron los investigadores en el artículo, publicado en la revista Medical Cannabis and Cannabinoids.

El análisis también reveló que los participantes que utilizaron vaporizadores o concentrados consumieron una mayor cantidad de THC, y mostraron un aumento significativamente mayor en las puntuaciones de bienestar emocional en comparación con quienes utilizaron flores.

Las personas que consumían productos derivados del Cannabis una vez al día mostraban un mayor aumento de la salud general que los que los consumían con más frecuencia.

“Está claro que la Cannabis medicinal, cuando se administra de forma segura, puede mejorar la calidad de vida de un individuo”, dijeron los autores del estudio. “Las mejoras en el bienestar emocional y la reducción de las limitaciones emocionales y el dolor se alinean con las afirmaciones anteriores de las propiedades analgésicas y reguladoras del estado de ánimo de la Cannabis”.

Otra conclusión importante del estudio es que el consumo de alcohol es perjudicial para el tratamiento. Los participantes que declararon beber alcohol consumían cannabis con menos frecuencia y presentaban niveles más bajos de energía y bienestar emocional.

“Los hallazgos sugieren que la Cannabis medicinal tiene el potencial de mejorar el funcionamiento físico y social, los niveles de energía, el bienestar emocional y la salud en general en los primeros 30 a 60 días de uso”, concluyeron los investigadores.

Los resultados concuerdan con conclusiones anteriores. En un estudio publicado el año pasado, más de 3.100 pacientes informaron mejoras sostenidas en su calidad de vida tras el tratamiento con Cannabis. Otro estudio del mismo año, realizado con más de 2.300 personas, arrojó resultados similares.

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