Las personas mayores, son un segmento de la población donde el consumo de cannabis ha incrementado rápidamente. La geriatría cannábica y las patologías relacionadas a la edad, son de mucho interés para profesionales de la salud y surge la duda. ¿Es seguro el consumo de cannabis, en personas mayores?

En la reciente reunión de International Association for Cannabinoid Medicines (IACM), el Doctor Ilya Reznik mostró los resultado de un estudio realizado entre 184 pacientes de una unidad de geriatría de Israel, donde la mayoría de las personas mayores eran de más de 74 años y ninguno tenía una experiencia previa con el cannabis.

Entre los resultados del estudio, cerca del tercio de los pacientes lograron dejar los opioides, optando por tratamientos alternativos, principalmente relacionados al cannabis.  En la muestra, se realizaron exhaustivos exámenes con una evaluación luego de 6 meses.

El 77% de los pacientes sufría de dolores crónicos y otras patologías asociadas a las edad, el 33% restante, estaban asociadas a enfermedades como trastornos del sueño, síntomas relacionados al cáncer, desórdenes de ánimo e incluso, el mal de Parkinson.

Entre los pacientes que utilizaron el aceite de Cannabis por vía sublingual, con dosis de tres veces al día. Los investigadores buscaban evaluar la eficacia de este método, previendo los riesgos de efectos cognitivos y cardiovasculares adversos, que se podían reportar a lo largo de la investigación.

Los efectos secundarios que más se presentaron entre la población estudiada, fueron principalmente, mareos, somnolencia y sequedad en la boca, a diferencia de lo que se pensaba en las etapas previas del estudio.

Los pacientes que tomaron entre 0,75 mg y 1,5 mg de THC dos veces al día vieron mejoras en muchas áreas. Mientras que los pacientes que siguieron el tratamiento con dosis entre 0.75 mg y 1.5 mg de THC dos veces al dia experimentaron progreso en muchas áreas.

Además del uso de aceite, otros pacientes fueron monitoreados, mientras realizaban el consumo de cannabis, mediante la vaporización. En estos casos, los pacientes fueron puestos a pruebas con el fin de analizar los riesgos y beneficios, dependiendo de sus patologías preexistentes. 

Con la premisa de no generar daños en los pacientes. El protocolo dictaba bajas y lentas dosis, con un aumento de 5 mg cada 7 días, hasta alcanzar los resultados esperados.

  • Día 1-3: 5 mg de THC + 5 mg de CBD
  • Día 4-6: 10 mg de THC + 10 mg de CBD
  • Día 7-14: 15 mg de THC + 15 mg de CBD

Las dosis proporcionadas mostraron una gran variación en los pacientes, quienes demostraron positivas evoluciones, como aumento de peso, disminución del estreñimiento, movilidad mejorada, incluso un mejor funcionamiento corporal.

Noticia por: Carlos Gaune, Periodista.