El concepto es simple: consumir mínimas cantidades de THC para sentir sus beneficios evitando los efectos psicoactivos pesados de una experiencia tradicional.

El microdosing te permite acceder a los beneficios del Cannabis y sobrevivir al día (es decir, sin ojos rojos ni cansancio extremo). Imagínate poder obtener todos los beneficios del café sin la crisis de cafeína a las 3 de la tarde. Suena perfecto, ¿no?

Cuando se trata de sustancias que alteran la mente, no resulta sorprendente que consumir demasiado puede tener un efecto exactamente opuesto al deseado. Por ejemplo, se ha reportado que el microdosing alivia exitosamente la ansiedad. Mientras que el uso tradicional del cannabis a veces puede exacerbar los problemas de ansiedad (resultando en paranoia), una microdosis de THC puede aliviarlos.

Este método provee los beneficios del THC al mismo tiempo que elimina muchos de los riesgos históricamente asociados con el consumo de cannabis. Sin estos riesgos, es difícil negar los claros beneficios del Cannabis. 

El microdosing de marihuana ha probado ser efectivo contra los siguientes trastornos (y contando):

  • Ansiedad
  • Dolor crónico
  • ADHD
  • Estrés
  • Inflamación
  • Indigestión
  • Trastornos del ánimo
  • Alzheimer
  • Epilepsia

De hecho, han habido estudios que apuntan a que el microdosing puede mejorar la memoria. Con resultados tan poderosos en una cantidad tan pequeña de THC, uno se pregunta si todo el mundo se merece probar un poquito.

No dejes que el miedo de esa primera experiencia sea el final de tu historia. Uno de los mejores aspectos del microdosing de marihuana es ser capaz de seguir con tu día de manera más efectiva y placentera.

Esto podría potencialmente develar capacidades y niveles de productividad que quizás no hubieras experimentado de otra manera.

Otro buen primer paso para entrar en el mundo del microdosing es investigar sobre las cepas (sativa, índica o híbridas) para reconocer cuál es la mejor para ti.

Fuente