Los cannabinoides, como Delta9-tetrahidrocannabinol, el principal compuesto psicoactivo del Cannabis, sus análogos sintéticos y los ligandos cannabinoides endógenos, producen sus efectos biológicos al interactuar con receptores específicos. 

En el modelo de aterosclerosis en ratones knockout para apolipoproteína E, se demostró que Delta9-tetrahidrocannabinol inhibía la progresión de la enfermedad a través de efectos pleiotrópicos en las células inflamatorias. 

El bloqueo del receptor cannabinoide CB2, el principal receptor cannabinoide expresado en las células inmunitarias, eliminó los efectos observados. El desarrollo de nuevos ligandos de receptores de cannabinoides que se dirijan selectivamente a los receptores CB2 o la modulación farmacológica del sistema endocannabinoide podría ofrecer nuevas estrategias terapéuticas en el tratamiento de la aterosclerosis. 

Varios informes que demuestran una implicación del sistema endocannabinoide en diferentes afecciones inflamatorias respaldan esta hipótesis.

La capacidad inmunomoduladora de los cannabinoides ahora está bien establecida y sugiere un amplio potencial terapéutico de los cannabinoides para una variedad de afecciones, incluida la aterosclerosis. 

Las nuevas estrategias basadas en ligandos de receptores de cannabinoides no psicotrópicos o compuestos que modulan la síntesis o la estabilidad de los endocannabinoides podrían resolver el problema de los efectos secundarios no deseados asociados con la administración de cannabinoides.

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