Según las directrices publicadas por la Sociedad Estadounidense de Anestesia Regional y Medicina del Dolor (ASRA Pain Medicine), los pacientes que se sometan a procedimientos que requieran anestesia deben ser interrogados sobre su uso de Cannabis.
“Antes de una intervención quirúrgica, los anestesiólogos deberían preguntar a sus pacientes si usan cannabis, ya sea con fines medicinales o recreativos. También deberían estar preparados para modificar el plan de anestesia o retrasar la intervención en determinadas situaciones”, declaró Samer Narouze, doctor en Medicina y presidente de la ASRA Pain Medicine.
Las directrices recomiendan a los anestesiólogos que examinen a todos sus pacientes, averigüen si usan Cannabis, y pregunten por el tipo de producto de cannabis que usan, así como la forma, la cantidad, la fecha de uso y la frecuencia.
Primeras directrices estadounidenses sobre el tratamiento perioperatorio del cannabis
Las primeras directrices estadounidenses se elaboraron en respuesta al aumento del uso del cannabis en las dos últimas décadas y a la preocupación de que pueda interactuar con la anestesia y provocar complicaciones, informó la revista Chronic.
Narouze señaló que es necesario asesorar a los pacientes sobre los posibles riesgos y efectos del cannabis cuando hay que someterse a una cirugía.
“Aunque algunas personas usan el cannabis terapéuticamente para ayudar a aliviar el dolor, estudios han demostrado que los usuarios habituales pueden tener más dolor y náuseas después de la cirugía, no menos, y pueden necesitar más medicamentos, incluidos los opioides, para controlar las molestias”, dijo Narouze. “Esperamos que las directrices sirvan de hoja de ruta para ayudar a atender mejor a los pacientes que usan cannabis y necesitan cirugía”.
Sin embargo, no hay pruebas suficientes para orientar la configuración de la respiración durante la cirugía en pacientes que han fumado cannabis recientemente.
Las directrices se basan en una amplia revisión y en las experiencias del Comité de Directrices sobre el Uso Perioperatorio de Cannabis y Cannabinoides de la organización. El comité está compuesto por 13 expertos, incluyendo anestesiólogos, médicos especialistas en dolor crónico y defensores de los pacientes, según un comunicado de prensa.
Métodos
El comité abordó nueve cuestiones y formuló 21 recomendaciones. “Los grados de recomendación se basaron en el proceso del Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos de EEUU (USPSTF, por sus siglas en inglés) que asigna una letra (un grado A, B, C o D o una I para insuficiente) en función de la solidez de la evidencia y el balance de beneficios y daños”.
El número total de recomendaciones alcanzó un consenso total.
Estas son las recomendaciones:
Examinar a todos los pacientes antes de la cirugía.
Posponer la cirugía electiva en pacientes que presenten alteraciones en el estado mental o alteraciones en la capacidad de decisión en el momento de la cirugía.
Aconsejar a los usuarios habituales y compulsivos sobre los efectos potencialmente negativos del uso de cannabis, que pueden repercutir en el control del dolor postoperatorio.
Asesorar a los pacientes que estén cursando un embarazo sobre los riesgos del uso de cannabis para el feto, según las directrices.
La Sociedad Estadounidense de Anestesiólogos revisó las directrices y está de acuerdo con las recomendaciones y manifiesta el valor de las mismas para anestesiólogos y cirujanos.
