Un número cada vez mayor de pacientes está recurriendo al cannabis y los cannabinoides para el manejo de su dolor paliativo y no paliativo por cáncer y otros síntomas relacionados con el cáncer. Los canadienses tienen un marco legal para el acceso al cannabis medicinal, que brinda una perspectiva única en un entorno que carece de evidencia clínica sólida.
Esta revisión busca delinear el papel del cannabis y los cannabinoides en el manejo del dolor por cáncer y ofrece información sobre la práctica canadiense.
Un estudio de cohorte que usó nabiximols sobre el dolor por cáncer avanzado en pacientes que ya estaban optimizados con opioides, durante 3 semanas, demostró una mejora en la puntuación promedio del dolor. Un gran estudio observacional de pacientes con cáncer que consumieron cannabis durante 6 meses demostró una disminución en el número de pacientes con dolor intenso y una disminución del uso de opioides, mientras que aumentó el número de pacientes que informaron una buena calidad de vida.
Buenos datos preclínicos en animales y un gran cuerpo de evidencia observacional apuntan a la eficacia potencial de los cannabinoides para el tratamiento del dolor por cáncer. Sin embargo, hay datos relativamente débiles que apuntan a la eficacia clínica de los datos de los ensayos clínicos hasta la fecha.
En Canadá, la floreciente industria del cannabis ha llevado a la población a abrazar un medicamento antes que la evidencia clínica. Sigue siendo necesario realizar ensayos controlados aleatorios de alta calidad para evaluar adecuadamente la efectividad y la seguridad del cannabis medicinal, en comparación con el placebo y los tratamientos estándar para los síntomas relacionados con el cáncer.