Hay dolores que los analgésicos convencionales no logran controlar. El Síndrome de Dolor Regional Complejo (SDRC, o CRPS por sus siglas en inglés) es uno de ellos. Descrito clínicamente como uno de los estados de dolor más refractarios que existen, el SDRC puede aparecer tras una fractura, una cirugía o incluso una lesión aparentemente menor, y persistir durante años con una intensidad que supera a muchas enfermedades oncológicas. Para quienes lo padecen, encontrar alivio se convierte en una búsqueda desesperada. Y en ese escenario, el Cannabis medicinal para el dolor en SDRC está emergiendo como una opción que la ciencia empieza a tomar en serio.
¿Qué es el SDRC y por qué es tan difícil de tratar?
El Síndrome de Dolor Regional Complejo es una condición crónica caracterizada por dolor persistente y desproporcionado respecto al evento que lo desencadenó. Se presenta habitualmente en una extremidad (brazo o pierna) y viene acompañado de cambios en la temperatura y el color de la piel, inflamación, hipersensibilidad al tacto, alteraciones motoras y, frecuentemente, comorbilidades psicológicas como ansiedad y depresión.
Lo que lo hace especialmente frustrante desde el punto de vista clínico es su fisiopatología multifactorial. Intervienen mecanismos neurológicos centrales y periféricos, componentes inflamatorios, disfunción autonómica y alteraciones en el procesamiento sensorial. Esta complejidad explica por qué los tratamientos estándar (fármacos antiinflamatorios, corticoides, antiepilépticos, bloqueos nerviosos) funcionan de manera parcial e inconsistente.
En este contexto, el sistema endocannabinoide ofrece una diana terapéutica de especial interés. Los pacientes con SDRC presentan niveles elevados de anandamida en plasma (un endocannabinoide endógeno) respecto a controles sanos, lo que sugiere que el sistema endocannabinoide ya está intentando modular el dolor de forma natural. La pregunta es si los cannabinoides exógenos pueden potenciar esa respuesta.
El primer estudio clínico en el Registro Médico de Cannabis del Reino Unido
Durante mucho tiempo, la evidencia sobre Cannabis medicinal en SDRC se limitaba a modelos animales y series de casos. Eso cambió en 2025 con la publicación del primer análisis clínico sistemático de pacientes con SDRC tratados con productos basados en Cannabis.
El estudio, realizado por Evans et al. a partir del UK Medical Cannabis Registry y publicado en Brain and Behavior, evaluó a 64 pacientes con SDRC que recibieron medicamentos cannábicos durante seis meses. Los resultados fueron estadísticamente significativos: la severidad del dolor medida con el Brief Pain Inventory mejoró desde 6,69 al inicio hasta 6,05 a los seis meses (p<0,05). Los pacientes también reportaron mejoras en el Short Form McGill Pain Questionnaire-2 y en la escala visual analógica del dolor en los mismos periodos de seguimiento.
Más allá del dolor, el estudio registró mejoras significativas en calidad de sueño, síntomas de ansiedad y calidad de vida general. Solo cinco pacientes (7,81%) reportaron efectos adversos, la mayoría leves. Se trata de los primeros datos clínicos prospectivos en humanos con SDRC, y aunque los autores piden cautela por las limitaciones del diseño observacional, el mensaje es claro: los medicamentos cannábicos mejoraron lo que otros tratamientos no habían logrado controlar.
BRC-002: el primer cannabinoide con designación huérfana para el SDRC
Mientras ese primer estudio clínico se publicaba en Europa, en Estados Unidos se estaba dando un paso regulatorio histórico. En diciembre de 2024, la FDA concedió la Designación de Medicamento Huérfano a BRC-002 para el tratamiento del SDRC. Esta distinción (reservada a tratamientos para enfermedades raras que afectan a menos de 200.000 personas en EE.UU.) reconoce que BRC-002 tiene potencial para cubrir una necesidad médica no satisfecha.

¿Cómo actúa el Cannabis medicinal en el SDRC?
El mecanismo de acción no está completamente establecido, pero los estudios preclínicos ofrecen pistas sólidas. En modelos de SDRC tipo I en ratones, la administración local de CBD redujo de forma significativa la hiperalgesia mecánica, con implicación de los receptores CB1 y TRPM8. Esto sugiere que el CBD no actúa únicamente sobre los receptores cannabinoides clásicos, sino que modula canales iónicos relacionados con la percepción del frío y el dolor neuropático.
A nivel sistémico, los cannabinoides parecen actuar sobre tres de los mecanismos clave del SDRC: la neuroinflamación central, la sensibilización periférica y la disfunción del sistema nervioso autónomo. El CBD, en particular, tiene propiedades antiinflamatorias documentadas que podrían modular la cascada de citocinas proinflamatorias que alimenta el dolor crónico en esta condición.
La elevación de anandamida que se observa en pacientes con SDRC apunta a una hipótesis coherente: el sistema endocannabinoide intenta compensar el dolor, pero de forma insuficiente. El Cannabis medicinal podría actuar como refuerzo de ese sistema, amplificando una respuesta que ya está en marcha de forma endógena.
¿Qué productos cannábicos se están usando en SDRC?
El registro del Reino Unido incluía principalmente formulaciones orales de espectro completo con distintas proporciones de THC y CBD. El ensayo de UCSD trabaja específicamente con un extracto alto en CBD. Esta diferencia es relevante: hay evidencia preclínica de que las combinaciones THC:CBD producen analgesia a través de mecanismos distintos a los de cada compuesto por separado, con implicación variable de receptores CB1, CB2 y TRPV1.
Para el paciente, esto significa que no existe aún una formulación estándar para el SDRC. El tratamiento sigue siendo personalizado, ajustado por un médico especializado según el perfil clínico, la tolerancia y la respuesta individual. Lo que sí está claro es que los extractos con CBD predominante parecen el punto de partida más razonable por su perfil de seguridad favorable y la ausencia de efectos psicoactivos.
Lo que el paciente con SDRC necesita saber hoy
El SDRC es una condición que aún no tiene cura definitiva. Los tratamientos disponibles (farmacológicos, físicos, intervencionistas) aportan alivio parcial a muchos pacientes, pero un porcentaje significativo sigue sin encontrar un control adecuado del dolor. En ese espacio, el Cannabis medicinal representa una opción que la evidencia emergente avala con datos cada vez más sólidos.
Los resultados del registro del Reino Unido muestran mejoras estadísticamente significativas, pero modestas en magnitud absoluta. El ensayo de UCSD todavía está en fase 1. La pregunta de qué formulación, en qué dosis y para qué perfil de paciente funciona mejor sigue abierta.
Lo que sí ha cambiado es el estatus científico del tema. El Cannabis medicinal para el dolor en SDRC ahora es objeto de ensayos clínicos rigurosos, designaciones regulatorias formales y publicaciones en revistas indexadas de alto impacto. Ese es el primer paso hacia una integración real en la práctica clínica.
Conclusión
El Cannabis medicinal para el dolor en SDRC tiene hoy respaldo científico creciente. El primer análisis clínico sistemático en humanos, publicado en 2025 desde el Registro Médico de Cannabis del Reino Unido, muestra mejoras significativas en dolor y calidad de vida. Para los pacientes que conviven con uno de los dolores más difíciles de tratar que conoce la medicina moderna, estos avances representan algo más que datos: representan esperanza fundamentada.
Referencias
Evans, L., Erridge, S., Varadpande, M. et al. (2025). UK Medical Cannabis Registry: A Clinical Outcomes Analysis for Complex Regional Pain Syndrome. Brain and Behavior, 15(9), e70823. https://doi.org/10.1002/brb3.70823
ClinicalTrials.gov. (2024). The Effects and Mechanisms of a High CBD Cannabis Extract (BRC-002) for the Treatment of Pain and Health in Complex Regional Pain Syndrome. NCT06393101. University of California, San Diego. https://clinicaltrials.gov/study/NCT06393101.
