Aproximadamente 13 de cada 100 hombres enfrentarán el desafío del cáncer de próstata a lo largo de su vida. Con un índice de supervivencia del más del 95% durante el primer año y del más del 85% a los cinco años, la ciencia y los datos respaldan la necesidad de explorar posibles beneficios medicinales del Cannabis. Aunque se requiere más investigación, el Cannabis ha sido empleado como medicina durante milenios.

Los cannabinoides presentes en la planta de Cannabis han mostrado promesa en el tratamiento de las náuseas y vómitos inducidos por la quimioterapia, así como en el manejo del dolor neuropático. La FDA de EE. UU. ha aprobado medicamentos sintéticos específicos, como el dronabinol (Marinol y Syndros) y la nabilona (Cesamet), para aliviar las náuseas y vómitos asociados con la quimioterapia.

En el caso específico del cáncer de próstata, el Cannabis puede tener un papel relevante. Estudios han examinado cómo los cannabinoides, como el THC (tetrahidrocannabinol) y el CBD (cannabidiol), afectan las células cancerosas de la próstata. Se ha observado que estos compuestos impiden el crecimiento y la división celular, inducen la muerte celular y previenen la propagación a otros tejidos. Sin embargo, es importante destacar que estos estudios se han llevado a cabo en células de cáncer de próstata cultivadas en laboratorios o en ratones.

Adicionalmente, un estudio sugiere que el cannabidiol, en combinación con el silenciamiento de RBBP6, puede ser una terapia viable para frenar la progresión del cáncer de próstata.

A pesar de estos avances, se necesitan más investigaciones para entender mejor cómo el Cannabis puede contribuir al tratamiento del cáncer de próstata. Mientras tanto, es fundamental estar alerta a las señales tempranas, como dificultades para orinar, disminución de la fuerza del chorro, presencia de sangre en la orina o el semen, dolores óseos, pérdida de peso inesperada y fiebres inexplicables. Ante la persistencia de estos síntomas, se recomienda una pronta consulta médica. 

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