Durante siglos, diversas culturas reconocieron las propiedades medicinales de la planta de cannabis, pero los mecanismos detrás de sus efectos eran un verdadero enigma. Todo comenzó a aclararse en la década de 1960, cuando el científico israelí Raphael Mechoulam logró identificar y aislar los principales cannabinoides, incluido el THC y el CBD.

Desde entonces, la ciencia ha catalogado decenas de cannabinoides presentes en la planta, aunque la mayoría aún está en etapas tempranas de investigación.

Uno de ellos es el cannabigerol (CBG), un compuesto poco conocido, pero cada vez más estudiado por su potencial terapéutico.

¿Qué es el CBG y por qué es tan especial?

El CBG es conocido como el “cannabinoide madre”, porque a partir de él la planta sintetiza otros compuestos como el THC y el CBD. En la planta fresca predomina su forma ácida (CBGA), que luego se transforma en otros cannabinoides a medida que la planta madura.

Aunque es menos abundante, el CBG parece tener propiedades antiinflamatorias, analgésicas y neuroprotectoras, según estudios preliminares. Esto ha despertado interés en pacientes y en la comunidad científica.

CBG y dolor crónico: ¿qué dice la evidencia?

Un estudio reciente analizó el uso del CBG mediante una encuesta voluntaria a personas que consumían productos con alto contenido de este cannabinoide.

Los resultados fueron llamativos:

  • Muchos participantes reportaron reducción del dolor crónico,
  • Mejoras en ansiedad, estado de ánimo e insomnio,
  • Y un perfil de efectos adversos leve y con baja incidencia de síntomas de abstinencia.

Los investigadores destacaron que esta es la primera encuesta que documenta la eficacia autodeclarada del Cannabis Medicinal con predominio de CBG y remarcan la necesidad urgente de realizar ensayos clínicos controlados para evaluar dosis, seguridad y aplicaciones terapéuticas.

La demanda de CBG: un nuevo horizonte para la industria

Hoy en día, la mayoría de las variedades comerciales de cannabis contienen muy poco CBG. Esto se debe a que la planta lo transforma rápidamente en otros cannabinoides más conocidos, sumado a que históricamente no ha existido demanda por parte de pacientes o consumidores.

Pero el panorama está cambiando.

A medida que aumenta la información sobre sus propiedades, crece el interés por productos ricos en CBG. Este escenario abre una oportunidad importante tanto para cultivadores como para criadores de nuevas variedades. Quienes logren desarrollar genéticas con alto contenido de CBG estarán bien posicionados en un mercado que va en expansión.

Un cannabinoide en crecimiento

Aunque todavía queda mucho por investigar, el CBG se perfila como un compuesto con gran potencial terapéutico, especialmente en áreas como dolor, inflamación y salud mental.

Los próximos años serán clave para comprender mejor su utilidad clínica y para ver cómo la industria del Cannabis Medicinal responde a esta nueva demanda.

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