La endometriosis afecta aproximadamente al 10% de las mujeres en edad reproductiva a nivel mundial. La dismenorrea primaria severa, al 20%. El dolor pélvico crónico, a entre el 15% y el 25%. Son cifras que hablan de millones de personas cuya calidad de vida se ve comprometida de forma recurrente, y para quienes los tratamientos convencionales (AINEs, anticonceptivos hormonales, opioides) no siempre ofrecen una respuesta suficiente.
En este escenario, el interés clínico por el Cannabis medicinal ha crecido de forma sostenida. No como sustituto de los tratamientos establecidos, sino como una opción terapéutica complementaria respaldada por mecanismos biológicos plausibles y una evidencia observacional cada vez más consistente.
El sistema endocannabinoide en el aparato reproductor femenino
El punto de partida es fisiológico. El sistema endocannabinoide (SEC) no es ajeno al aparato reproductor femenino: los receptores CB1 y CB2 se expresan en el útero, los ovarios, las trompas de Falopio y el tejido endometrial, donde participan en la modulación del dolor, la inflamación y la regulación del ciclo menstrual.
En mujeres con endometriosis se han documentado alteraciones específicas en este sistema: niveles elevados de endocannabinoides circulantes y una reducción en la expresión local del receptor CB1 en el tejido endometriósico. Esta disfunción del SEC podría contribuir a la hipersensibilidad al dolor característica de la enfermedad, y sugiere que los fitocannabinoides externos podrían actuar sobre esos mismos circuitos.
Una revisión publicada en Drugs en 2023 por Sinclair et al. sintetiza los mecanismos propuestos: los cannabinoides modulan la transmisión nociceptiva a través de CB1 y CB2, reducen la sensibilización central, inhiben la liberación de mediadores proinflamatorios y actúan sobre canales TRPV1 implicados en el dolor neuropático. El CBD, además, actúa sobre receptores 5-HT1A, lo que podría explicar su efecto sobre la ansiedad y la depresión que frecuentemente acompañan al dolor crónico ginecológico.
CBD y endometriosis: evidencia preclínica
Un estudio publicado en Reproductive BioMedicine Online en 2023 evaluó el efecto del CBD en un modelo animal de endometriosis. Los resultados mostraron una reducción en el tamaño de los implantes endometriósicos, en los marcadores de inflamación y en la expresión de factores implicados en el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos que alimentan los focos de la enfermedad. Los autores proponen al CBD como candidato terapéutico por sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antiangiogénicas.
Lo que muestra la evidencia observacional
La mayor parte de los datos clínicos disponibles proviene de encuestas y estudios observacionales, y los patrones son consistentes. En una encuesta con 484 mujeres australianas con endometriosis, el Cannabis fue la estrategia de autogestión más valorada, con una reducción del dolor autoevaluada de 7,6 sobre 10. Más del 50% de las usuarias reportaron haber reducido o abandonado otros fármacos (incluyendo opioides y AINEs) tras incorporar el Cannabis a su manejo terapéutico.
Otro estudio con 240 pacientes con dolor pélvico crónico mostró que el 96% de quienes usaban Cannabis reportaron mejoras: reducción del dolor, mejor sueño y menor impacto emocional. Son datos que no permiten establecer causalidad, pero que reflejan una experiencia clínica real y repetida en distintas poblaciones.
Dismenorrea primaria: un campo emergente
La dismenorrea primaria afecta a más del 70% de las mujeres en algún momento de su vida, y en un porcentaje significativo es severa y resistente a los tratamientos habituales. El 25% de las usuarias de ibuprofeno y el 35% de las de paracetamol reportan no obtener alivio suficiente.
Los datos cualitativos recogidos por Sinclair et al. en mujeres australianas describen el Cannabis (especialmente en formas inhaladas, por su rapidez de acción) como una herramienta eficaz para el manejo del dolor menstrual agudo. Las participantes también señalaron barreras reales: el estigma social, la incertidumbre legal y la falta de orientación médica actualizada. Barreras que no son científicas, sino sistémicas.
El estado de la evidencia: prometedor, pero incompleto
Una revisión sistemática de alcance publicada en Australian and New Zealand Journal of Obstetrics and Gynaecology (McLaren et al., 2025) analizó 13 estudios con 1.787 participantes y concluyó que, si bien los datos observacionales son prometedores, existe una escasez de ensayos clínicos prospectivos de alta calidad. El dolor fue la indicación más frecuente (57–95% de las participantes), seguido de alteraciones del sueño y síntomas gastrointestinales. Los efectos adversos más comunes fueron la euforia y la sequedad de boca, reportados por entre el 10% y el 52% de las participantes.
Consideraciones clínicas
Antes de iniciar un tratamiento con Cannabis medicinal para el dolor ginecológico, hay aspectos que deben guiar la decisión:
- Vía de administración: las formas inhaladas tienen inicio de acción rápido, útiles para el dolor agudo; las formas orales ofrecen un efecto más prolongado, más adecuadas para el manejo crónico.
- Composición: el CBD tiene un perfil de seguridad favorable y propiedades antiinflamatorias documentadas; el THC tiene mayor potencia analgésica pero también mayor riesgo de efectos psicoactivos. La proporción debe individualizarse.
- Interacciones y retirada: si se están usando opioides o benzodiacepinas, la reducción debe ser gradual y supervisada médicamente.
- Diagnóstico previo: el Cannabis medicinal no reemplaza el diagnóstico. El dolor ginecológico severo requiere evaluación clínica antes de cualquier decisión terapéutica.
Conclusión
El dolor ginecológico crónico sigue siendo una de las áreas con mayor necesidad terapéutica no cubierta en medicina. El Cannabis medicinal representa una opción con fundamento biológico, respaldo observacional creciente y un perfil de seguridad manejable cuando se usa con supervisión médica. La evidencia está avanzando, y las mujeres que padecen estas condiciones no deberían tener que esperar a que los ensayos clínicos se pongan al día para acceder a una orientación informada.
Referencias
- Sinclair J, Abbott J, Proudfoot A, Armour M. The Place of Cannabinoids in the Treatment of Gynecological Pain. Drugs. 2023;
https://doi.org/10.1007/s40265-023-01951-z - Okten SB, Cetin C, Tok OE, et al. Cannabidiol as a potential novel treatment for endometriosis by its anti-inflammatory, antioxidative and antiangiogenic effects in an experimental rat model. Reprod Biomed Online. 2023;
https://doi.org/10.1016/j.rbmo.2023.01.018 - McLaren K, Erridge S, Sodergren MH. A Scoping Systematic Review of Cannabis Use in Endometriosis. Aust N Z J Obstet Gynaecol. 2025;
https://doi.org/10.1111/ajo.70081
