Aplicación de aceite tópico de cáñamo sobre rodilla con artrosis.

La artrosis de rodilla es una de las enfermedades musculoesqueléticas más prevalentes y discapacitantes del mundo. Afecta sobre todo a personas mayores de 50 años, aunque también puede aparecer antes en quienes presentan sobrepeso, antecedentes deportivos intensos o lesiones articulares previas. El dolor crónico, la rigidez matinal y la pérdida progresiva de movilidad terminan condicionando actividades tan simples como caminar, subir escaleras o levantarse de una silla. En Chile, como en el resto del mundo, su impacto sobre la calidad de vida es enorme y su manejo farmacológico convencional sigue siendo limitado.

Los tratamientos de primera línea más utilizados son los antiinflamatorios no esteroidales (AINES), tanto orales como tópicos, y los analgésicos comunes. Aunque resultan útiles para muchos pacientes, su uso prolongado se asocia con efectos adversos gastrointestinales, renales y cardiovasculares. Por eso, en los últimos años ha crecido el interés por explorar opciones tópicas con mejor perfil de seguridad, capaces de actuar localmente sin generar exposición sistémica relevante. En ese contexto, los productos derivados del cannabis y del cáñamo aplicados en forma de gel, crema o aceite han ganado protagonismo dentro de la investigación clínica.

Por qué se estudian las formulaciones tópicas

La piel de la rodilla y los tejidos periarticulares contienen receptores cannabinoides CB1 y CB2, además de canales TRP implicados en la transmisión del dolor y en la inflamación local. Al aplicar un producto rico en compuestos del cáñamo directamente sobre la zona afectada, se busca activar estos receptores en la región dolorosa sin generar efectos psicoactivos ni picos plasmáticos. Esta vía tópica ha sido especialmente atractiva en patologías articulares superficiales, donde la articulación se encuentra anatómicamente cercana a la superficie cutánea.

A esto se suma una motivación práctica. Muchos pacientes con artrosis de rodilla son personas mayores polimedicadas, que toleran mal los AINES orales o tienen contraindicaciones cardiovasculares y digestivas. Una alternativa tópica con eficacia comparable y mejor seguridad sería clínicamente muy valiosa. La pregunta científica es directa: ¿pueden los productos derivados del cáñamo igualar el efecto de un AINE tópico como el diclofenaco? El ensayo de Abbasifard y colaboradores, publicado en Pain Management Nursing en 2025, intenta responder precisamente a eso.

El ensayo de Abbasifard y colaboradores (2025)

El estudio que ha puesto esta pregunta sobre la mesa fue publicado en 2025 en la revista Pain Management Nursing por el grupo de Mitra Abbasifard, en Irán. Se trata de un ensayo clínico aleatorizado y doble ciego, en el que noventa pacientes con artrosis de rodilla diagnosticada clínicamente fueron distribuidos al azar en tres grupos paralelos para comparar, durante dos meses, un aceite tópico de semilla de cáñamo (Cannabis sativa L.) frente a un gel de diclofenaco al 1% (el antiinflamatorio tópico más utilizado en el mundo) y frente a un placebo de aspecto idéntico al producto activo.

Todos los participantes aplicaron su tratamiento sobre la rodilla afectada una vez al día durante ocho semanas, sin saber qué producto estaban utilizando. La evaluación clínica se realizó en tres momentos: al inicio, a las cuatro semanas y al finalizar el seguimiento. Para medir los resultados se emplearon tres herramientas validadas en investigación sobre artrosis: la escala visual analógica para registrar la intensidad del dolor, el índice WOMAC para valorar dolor, rigidez y función física en actividades cotidianas, y la distancia talón-muslo como medida objetiva de la flexión articular. El diseño reúne los elementos esenciales para ofrecer una respuesta razonablemente fiable a la pregunta clínica planteada.

Lo que mostraron los resultados

Al concluir las ocho semanas de seguimiento, el aceite de semilla de cáñamo mostró mejoras estadísticamente significativas tanto en la intensidad del dolor como en los parámetros funcionales del WOMAC comparado con el placebo. En la práctica, los pacientes que aplicaron el aceite reportaron menos dolor, menor rigidez y mejor capacidad para realizar actividades cotidianas que quienes habían usado el producto inerte. Sin embargo, el hallazgo clínicamente más interesante apareció en la comparación con el diclofenaco. Al enfrentar el aceite de cáñamo con el gel antiinflamatorio convencional, no se observaron diferencias significativas en ninguna de las variables principales: ambos productos rindieron de manera equivalente en alivio del dolor y mejora funcional.

La distancia talón-muslo, en cambio, mejoró dentro de cada grupo a lo largo del estudio, pero sin diferencias significativas entre ellos. Esto sugiere que el rango de flexión de la rodilla no se ve modificado de forma específica por ninguno de los tratamientos evaluados. La conclusión de los autores es prudente y, al mismo tiempo, sugerente: el aceite tópico de semilla de cáñamo mejora el dolor y la función en artrosis de rodilla frente a placebo, con una eficacia comparable a la del diclofenaco tópico durante el periodo estudiado.

Una distinción importante: aceite de semilla de cáñamo y cannabis medicinal

Antes de extrapolar estos resultados, conviene aclarar un punto esencial. El producto evaluado fue aceite de semilla de cáñamo, no un extracto de cannabis medicinal rico en cannabinoides. La semilla de Cannabis sativa L. contiene principalmente ácidos grasos poliinsaturados (omega-3, omega-6 y gamma-linolénico), tocoferoles y polifenoles, con trazas mínimas de CBD y prácticamente sin THC. Esto significa que su mecanismo de acción probablemente sea predominantemente antiinflamatorio por la vía de los ácidos grasos esenciales y antioxidantes, más que por activación cannabinoide directa.

Esta distinción es fundamental por dos motivos. Primero, los resultados no pueden trasladarse automáticamente a otros productos del cannabis. Un aceite tópico con CBD aislado, un fitocomplejo de espectro completo o una formulación con THC y CBD tienen perfiles farmacológicos distintos y mecanismos diferentes. Segundo, refuerza la idea de que la planta de Cannabis sativa ofrece múltiples niveles de utilidad terapéutica más allá de los cannabinoides clásicos, abriendo líneas de investigación interesantes sobre las semillas y sus aceites como agentes antiinflamatorios.

Implicancias para la práctica clínica

Para un paciente con artrosis de rodilla, los hallazgos de este ensayo aportan una señal interesante pero no definitiva. La idea de disponer de un producto tópico derivado del cáñamo con eficacia comparable al diclofenaco gel resulta clínicamente atractiva, especialmente en personas mayores con intolerancia a AINES sistémicos o con tratamientos crónicos donde sumar exposición farmacológica oral es indeseable. Sin embargo, el estudio evalúa un producto específico, en una región específica y durante ocho semanas. Generalizar a cualquier aceite comercial sería un error.

En la práctica, el manejo del dolor en artrosis de rodilla requiere una mirada integral. La actividad física adaptada, la fisioterapia, el control del peso y un enfoque farmacológico cuidadoso siguen siendo los pilares fundamentales. Las opciones tópicas derivadas del cáñamo pueden integrarse como una herramienta complementaria interesante en pacientes seleccionados, siempre dentro de una evaluación clínica individualizada que considere comorbilidades, medicación concomitante y el patrón específico de síntomas. La calidad del producto utilizado, su composición real y su origen son aspectos críticos cuando se valora incorporar fitoterápicos en un plan terapéutico.

Lo que falta por investigar

Quedan preguntas importantes abiertas. Es necesario evaluar formulaciones con CBD puro, fitocomplejos de espectro completo y combinaciones THC:CBD aplicadas de forma tópica en artrosis de rodilla, para entender si los cannabinoides aportan beneficios adicionales más allá de los ácidos grasos de la semilla. También se requieren estudios más largos, dado que la artrosis es una enfermedad crónica que se maneja durante años, no semanas. Los datos de seguridad a largo plazo de la aplicación tópica continuada y su impacto sobre la progresión estructural de la enfermedad son áreas todavía exploratorias. Finalmente, hacen falta comparaciones directas entre distintos productos tópicos derivados del cannabis para guiar la elección clínica.

Conclusión

El ensayo de Abbasifard y colaboradores aporta una señal positiva sobre el aceite tópico de semilla de cáñamo en artrosis de rodilla, con mejoras significativas en dolor y función respecto a placebo y eficacia comparable al diclofenaco gel. Es un avance interesante dentro de la búsqueda de alternativas tópicas con buen perfil de seguridad para una patología muy prevalente. Sin embargo, la evidencia sigue siendo limitada y específica a un único producto, lo que impide trasladar las conclusiones a todos los preparados disponibles en el mercado. Para los pacientes interesados en explorar opciones derivadas del cannabis o del cáñamo dentro del manejo de su artrosis, la recomendación responsable es siempre una evaluación clínica individualizada, realizada por un equipo médico capaz de definir cuándo y cómo integrar estas herramientas en un plan terapéutico coherente.

Referencias

  1. Abbasifard M, Moosavi Z, Azimi M, Kamiab Z, Bazmandegan G, Madahian A, Raeiszadeh M. Effect of Topical Hemp (Cannabis sativa L.) Seed Oil on Knee Osteoarthritis: A Randomized Double-Blind Controlled Trial. Pain Management Nursing. 2025 Feb;
    10.1016/j.pmn.2024.08.001. PMID: 39256070.