La relación entre Cannabis y salud sexual masculina ha sido motivo de debate durante años. Mientras algunas investigaciones sugieren que puede mejorar la experiencia sexual —aumentando el placer o la sensibilidad—, otras han alertado sobre posibles efectos adversos, como disfunción eréctil, alteraciones hormonales o reducción en la calidad del esperma.
En medio de este escenario de posturas divergentes, un nuevo estudio publicado en Andrology por la Boston University School of Public Health entrega evidencia que podría cambiar el rumbo del debate. Según sus resultados, el consumo de Cannabis no tendría un impacto significativo en la calidad seminal.
Lo que dice el estudio
La investigación forma parte del proyecto PRESTO (Pregnancy Study Online), una cohorte que sigue a parejas estadounidenses en proceso de concebir. El equipo analizó 1.654 muestras de semen de 921 hombres mayores de 21 años. De ellos, un 22,6% declaró consumir Cannabis habitualmente, y un 3,3% lo hacía a diario.
El análisis se centró en cinco parámetros clave para evaluar la calidad del esperma:
• Volumen del semen
• Concentración de espermatozoides
• Conteo total de esperma
• Motilidad espermática (capacidad de movimiento)
• Conteo total de esperma móvil
Después de ajustar variables como índice de masa corporal, tabaquismo y frecuencia eyaculatoria, no se encontraron diferencias significativas entre los consumidores y los no consumidores en ninguno de estos indicadores. Incluso entre quienes usaban cannabis semanalmente o más, no se observó una relación directa con una menor calidad espermática.
¿Qué hace distinto a este estudio?
A diferencia de investigaciones previas —algunas de las cuales sugerían efectos negativos del Cannabis sobre la fertilidad masculina— este estudio se distingue por su diseño riguroso:
• Los participantes estaban activamente intentando concebir, lo que contextualiza mejor los datos.
• Se utilizaron kits validados de recolección de semen en casa (Trak system), asegurando mayor precisión.
• Se controlaron múltiples factores externos que podrían influir en la calidad del semen.
Esta combinación de factores le otorga al estudio mayor solidez metodológica y relevancia clínica.
¿Y ahora qué?
Aunque el estudio no descarta que el Cannabis pueda afectar otras áreas del sistema endocrino o reproductivo, sí entrega evidencia robusta de que su consumo no disminuye, por sí solo, la calidad del esperma.
Es importante recordar que el Cannabis interactúa con el sistema endocannabinoide, presente en diversos órganos, incluidos los testículos. Por eso, su impacto sobre la salud reproductiva sigue siendo un campo de investigación activa.
Este hallazgo no cierra el debate, pero sí lo matiza: plantea que, al menos en hombres sanos que buscan concebir, el consumo de Cannabis no representa una amenaza evidente para su fertilidad, algo especialmente relevante en un contexto donde el uso adulto y medicinal de la planta es cada vez más común.
La ciencia evoluciona, y el conocimiento sobre Cannabis también. Lo que antes se daba por hecho, hoy se reevalúa con nuevas herramientas y enfoques. Esa es, precisamente, una de sus fortalezas.
