La planta de cannabis se ha utilizado durante muchos años como agente medicinal para aliviar el dolor y las convulsiones. Contiene aproximadamente 540 compuestos naturales, incluidos más de 100 que se han identificado como fitocannabinoides debido a su estructura química compartida.
El componente psicotrópico predominante es el Δ9-tetrahidrocannabinol (Δ9-THC), mientras que el principal ingrediente no psicoactivo es el cannabidiol (CBD). Se ha demostrado que estos compuestos son agonistas o antagonistas parciales en los receptores cannabinoides prototípicos, CB1 y CB2.
Las acciones terapéuticas del Δ9-THC y el CBD incluyen la capacidad de actuar como analgésicos, antieméticos, agentes antiinflamatorios, compuestos anticonvulsivos y como agentes protectores en la neurodegeneración.
Sin embargo, faltan ensayos clínicos aleatorios, doble ciego y bien controlados para proporcionar claridad sobre la eficacia del Δ9-THC o del CBD como terapéuticos. Además, las preocupaciones de seguridad con respecto a los efectos secundarios no deseados del Δ9-THC como agente psicoactivo impiden su uso generalizado en la clínica.
La legalización del cannabis con fines medicinales y para uso recreativo en algunas regiones permitirá realizar investigaciones muy necesarias sobre la farmacocinética y la farmacología del cannabis medicinal.
Esta breve revisión se centra en el uso del cannabis como agente medicinal en el tratamiento del dolor, la epilepsia y las enfermedades neurodegenerativas.
A pesar de la escasez de información, se presta atención a los mecanismos por los que el cannabis medicinal puede actuar para aliviar el dolor y las convulsiones.