Un estudio reciente publicado en Nature Communications aporta evidencia relevante sobre los posibles efectos del consumo de Cannabis en la fertilidad femenina. La investigación, desarrollada por el CReATe Fertility Centre en colaboración con la Universidad de Toronto, analizó más de mil muestras y observó que la exposición al tetrahidrocannabinol (THC) puede alterar la maduración de los óvulos, aumentar errores cromosómicos y reducir la proporción de embriones viables en tratamientos de fertilización in vitro (FIV).
Qué analizó el estudio
El equipo científico examinó 1.059 muestras de líquido folicular, el entorno inmediato que rodea al óvulo dentro del ovario, obtenidas de mujeres sometidas a FIV. En 62 muestras se detectaron metabolitos de THC, a pesar de que el 73% de las pacientes no había declarado consumo de cannabis en los formularios clínicos.
Este hallazgo confirma que los compuestos del Cannabis pueden atravesar el microambiente ovárico, incluso cuando el consumo no es reportado, y estar presentes en una etapa crítica del proceso reproductivo.
Maduración acelerada y mayor riesgo cromosómico
Uno de los resultados más relevantes fue la correlación entre la presencia de THC y un mayor grado de maduración ovocitaria. Aunque a primera vista esto podría parecer positivo, los investigadores explican que una maduración acelerada puede descoordinar el proceso de ovulación.
Esta desincronización aumenta la probabilidad de errores en la segregación cromosómica, lo que impacta negativamente en la calidad reproductiva del óvulo y en el desarrollo embrionario posterior.
Cambios genéticos inducidos por el THC
En los experimentos in vitro, el análisis de ARN mostró que la exposición al THC alteró de forma significativa la expresión génica:
- 316 genes presentaron cambios en su actividad tras una exposición a dosis bajas, comparables al consumo promedio.
- 464 genes mostraron alteraciones con dosis más altas, utilizadas para observar el límite de los efectos.
Entre ellos destacó el gen MMP9, fundamental para procesos como la ovulación y la implantación embrionaria, cuya actividad se vio notablemente reducida tras la exposición al THC.
Aumento de aneuploidías y fallos en la división celular
La investigación también identificó un incremento del 9% en la tasa de aneuploidías, es decir, embriones con un número incorrecto de cromosomas. Además, se observó un aumento de anomalías cromosómicas complejas, con pérdidas o ganancias de tres o más cromosomas.
El 92% de los óvulos expuestos a dosis altas de THC presentaron husos meióticos anormales, estructuras clave para una correcta división celular. Cuando estos husos están alterados, la distribución cromosómica no ocurre de forma adecuada, lo que favorece la aparición de errores genéticos.
Impacto en los resultados de la fertilización in vitro
Al comparar los resultados clínicos, las mujeres con presencia de THC en el líquido folicular mostraron una proporción de embriones cromosómicamente normales (euploides) del 60%, frente al 67% en las pacientes sin detección de THC.
El análisis global sugiere que el consumo de cannabis redujo de forma significativa la probabilidad de alcanzar la blastulación —una etapa temprana clave del desarrollo embrionario— y la euploidía, dos indicadores centrales del éxito reproductivo en FIV.
Limitaciones del estudio y recomendaciones clínicas
Los autores reconocen varias limitaciones. La mayoría de las participantes tenía menos de 37 años y no se registró información detallada sobre la frecuencia, cantidad o vía de consumo de cannabis. Aun así, la combinación de datos clínicos y de laboratorio apunta a un riesgo reproductivo que merece mayor atención científica.
El equipo recomienda que los profesionales de la salud incorporen de forma sistemática el historial de consumo de Cannabis en las evaluaciones de fertilidad y aconsejen evitar su uso durante tratamientos de reproducción asistida, como medida preventiva.
Precaución basada en evidencia emergente
Este trabajo constituye la primera evidencia directa en humanos que describe cómo el THC puede afectar al óvulo femenino a nivel cromosómico y molecular. En un contexto de aumento del consumo de cannabis a nivel global, los resultados refuerzan la importancia de abordar este tema con información clara, prudencia clínica y más investigación.
La relación entre Cannabis y fertilidad femenina sigue siendo un campo en desarrollo, pero los datos actuales sugieren que la precaución es especialmente relevante en quienes buscan un embarazo o se someten a tratamientos de reproducción asistida.
