Dos nuevos estudios revisados por pares están aportando una mirada más completa sobre cómo el Cannabis interactúa con la edad, la salud y ciertos comportamientos cotidianos. Uno de ellos sugiere que los adultos mayores con antecedentes de consumo de Cannabis obtienen mejores resultados en pruebas cognitivas. El otro encontró que las personas que viven cerca de establecimientos con licencia para vender Cannabis son menos propensas a consumir alcohol en exceso, especialmente los jóvenes de entre 21 y 24 años y los adultos mayores de 65.

En conjunto, estos trabajos ofrecen un panorama más matizado que el tradicional discurso alarmista que ha acompañado durante décadas al consumo de Cannabis en personas mayores. Además, se suman a la creciente evidencia de que el acceso legal puede estar vinculado a cambios en el uso de sustancias más dañinas, como el alcohol.

Cannabis y adultos mayores: nueva evidencia

El primer estudio analizó datos de más de 67.000 adultos con una edad promedio de 67 años. Los investigadores evaluaron atención, función ejecutiva, memoria visual, memoria de trabajo y velocidad de procesamiento.

Los resultados fueron llamativos: quienes habían consumido Cannabis en algún momento de su vida obtuvieron mejores puntuaciones cognitivas que quienes nunca lo habían hecho. La asociación fue más clara en los exusuarios, quienes mostraron un deterioro más lento de la función ejecutiva con la edad.

En los consumidores actuales, las diferencias fueron menos amplias, pero aun así se observaron ventajas en la memoria de trabajo. En ningún caso los datos respaldaron la idea de que el consumo moderado entre adultos mayores se asocie de forma consistente con un deterioro cognitivo significativo.

Estos hallazgos refuerzan investigaciones anteriores que también han identificado poca evidencia de daño cognitivo a largo plazo en adultos que consumen Cannabis de forma moderada, especialmente si comenzaron después de la adolescencia. Incluso algunos estudios longitudinales han sugerido un deterioro relacionado con la edad levemente menor cuando se consideran variables como educación o capacidad cognitiva inicial.

Acceso legal al Cannabis y consumo de alcohol

El segundo estudio evaluó datos de Oregón entre 2014 y 2022, centrados en la cercanía a tiendas de Cannabis con licencia y el consumo de alcohol entre adultos. Los investigadores observaron que las personas que vivían más cerca de estos establecimientos eran más propensas a usar Cannabis, algo esperable en un mercado regulado.

Lo relevante fue el impacto en el alcohol: tanto los adultos jóvenes (21–24 años) como los mayores de 65 presentaron una menor probabilidad de consumo excesivo cuando vivían cerca de un punto de venta legal de Cannabis. El estudio también confirmó que esto no incrementaba el uso de Cannabis entre menores de edad, reforzando la evidencia de que los minoristas autorizados cumplen con los controles de edad.

Estos resultados se alinean con otras investigaciones que apuntan a un fenómeno de sustitución: algunas personas reducen su consumo de alcohol, e incluso opioides en ciertos contextos, cuando tienen acceso a Cannabis legal.

Qué significan estos hallazgos

Aunque distintos en su enfoque, ambos estudios coinciden en señalar que la relación entre Cannabis y adultos mayores es más compleja de lo que se creía. Este grupo etario representa uno de los segmentos de mayor crecimiento en el mercado legal, motivado por condiciones como dolor crónico, alteraciones del sueño o inquietudes emocionales.

Los nuevos datos no sugieren que el Cannabis “mejore” la cognición ni que sea una alternativa universal al alcohol. Sí proponen que las políticas públicas y las conversaciones clínicas se benefician cuando se basan en evidencia real en lugar de estigmas heredados.

Limitaciones importantes

Ambos estudios son observacionales: detectan asociaciones, no causalidad. La frecuencia de consumo, la dosis, la intención terapéutica y otros factores individuales pueden influir en los resultados. Además, los adultos mayores suelen tomar más medicamentos, y el Cannabis puede interactuar con algunos de ellos.

Con respecto al alcohol, la correlación con la cercanía a minoristas no prueba que esa sea la causa directa de la disminución en el consumo excesivo. Factores sociales o cambios en políticas locales también pueden influir.

Una visión más clara para el futuro

Aun con estas limitaciones, las nuevas investigaciones apuntan hacia una tendencia consistente: el Cannabis no parece acelerar el deterioro cognitivo en adultos mayores y, en algunos casos, podría coincidir con reducciones en el consumo de sustancias más riesgosas.

Para médicos, pacientes y responsables de políticas públicas, esto ofrece un punto de partida más sólido para evaluar el papel del Cannabis Medicinal en un contexto donde las personas mayores representan un segmento clave.

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