Un equipo de la Universitas Syiah Kuala (Indonesia) publicó recientemente, en la revista Narra J, un estudio preclínico que comparó los efectos del aceite de semilla de Cannabis con una pomada antibiótica de cloranfenicol. Los resultados mostraron un desempeño notable del aceite en la cicatrización de heridas, abriendo una vía prometedora para futuras aplicaciones terapéuticas.
El estudio se realizó en 36 ratones divididos en tres grupos: un control negativo, un control positivo tratado con cloranfenicol y un tercer grupo que recibió aplicaciones tópicas de aceite de semilla de Cannabis. Ambos tratamientos se aplicaron dos veces al día, y la evolución de las heridas se evaluó en los días 3, 7, 14 y 21 mediante análisis macroscópicos y microscópicos.
Los investigadores observaron que el grupo tratado con aceite de Cannabis presentó una mayor reducción del tamaño de la herida en los días 14 y 21, junto con una tasa de cicatrización más rápida en esos periodos. La re-epitelización —el proceso mediante el cual la piel vuelve a cubrirse con nuevas células— fue significativamente superior en el día 14. Además, el tejido de granulación mostró mejoras relevantes en los días 3, 14 y 21, acompañado de una mayor vascularización en el día 21 en comparación con los grupos de control.
A partir de estos hallazgos, los autores concluyen que el aceite de semilla de Cannabis podría considerarse un coadyuvante natural y asequible para el manejo de heridas. En varias fases del proceso de cicatrización, su desempeño fue incluso superior al de la pomada de cloranfenicol, y en otras resultó comparable.
No obstante, dado que se trata de un estudio preclínico en modelo murino, todavía es necesario realizar ensayos clínicos en humanos para confirmar su eficacia y seguridad. También se requieren investigaciones adicionales para comprender con mayor precisión los mecanismos biológicos involucrados y determinar las dosis más adecuadas.
Este trabajo se suma a una creciente línea de investigación que explora el potencial del Cannabis en dermatología y reparación tisular, un campo que se está expandiendo más allá de sus aplicaciones conocidas en áreas como el dolor, la neurología o la inflamación.
