nvestigación en laboratorio sobre CBD y THC aplicados a células de cáncer de ovario

¿Pueden el CBD y el THC aportar nuevas pistas para investigar tratamientos contra el cáncer de ovario? Un estudio publicado en 2025 analiza esta pregunta desde la biología molecular. Sus resultados muestran que la combinación de ambos cannabinoides redujo el crecimiento de células de cáncer de ovario en laboratorio.

La investigación observó efectos sobre una vía celular llamada PI3K/AKT/mTOR. Esta vía participa en procesos relacionados con el crecimiento, la supervivencia y la resistencia de algunas células tumorales. Además, el estudio detectó cambios en PTEN, una proteína vinculada al control del desarrollo tumoral.

Sin embargo, es importante interpretar estos hallazgos con precisión. El trabajo se realizó en cultivos celulares. Por tanto, no demuestra que el CBD, el THC o su combinación curen el cáncer de ovario en personas. Aun así, aporta información relevante para la investigación en Cannabis medicinal y oncología.

Un estudio sobre CBD y THC en células de cáncer de ovario

El cáncer de ovario es uno de los tumores ginecológicos con mayores desafíos clínicos. En muchos casos, se detecta cuando la enfermedad ya se encuentra en una fase avanzada. Además, algunos tumores pueden desarrollar resistencia a los tratamientos disponibles.

Por esta razón, la ciencia busca nuevas estrategias que complementen las terapias convencionales. Entre las áreas en investigación se encuentran los cannabinoides. Estas moléculas pueden interactuar con distintos sistemas celulares y modificar procesos relacionados con inflamación, dolor, metabolismo y señalización celular.

El cannabidiol, conocido como CBD, no produce los efectos psicoactivos asociados al THC. El tetrahidrocannabinol, o THC, es el principal compuesto psicoactivo de la planta de Cannabis. Ambos cannabinoides presentan mecanismos farmacológicos complejos y no actúan de la misma forma.

El equipo liderado por Siyao Tong evaluó los efectos del CBD, el THC y una combinación equimolar de ambos. Es decir, probaron una proporción de uno a uno entre CBD y THC. La investigación utilizó dos líneas celulares humanas de cáncer de ovario: A2780 y SKOV3.

También incluyeron células no tumorales de epitelio ovárico. Esta comparación permitió analizar si los efectos observados eran más marcados en las células cancerosas que en las células no tumorales.

Por qué es relevante estudiar combinaciones de cannabinoides

La investigación con cannabinoides no se limita a analizar moléculas por separado. Muchas formulaciones de Cannabis contienen varios compuestos que pueden interactuar entre sí. Por ello, estudiar combinaciones puede ayudar a comprender mejor sus posibles efectos biológicos.

En este caso, el estudio encontró que la combinación de CBD y THC produjo un efecto sinérgico en las líneas celulares evaluadas. En términos simples, la acción conjunta fue mayor que la esperada al sumar los efectos de cada compuesto por separado.

Los autores utilizaron el método de Chou-Talalay para evaluar esta interacción. Esta herramienta se emplea en investigación farmacológica para estudiar si dos sustancias actúan de manera sinérgica, aditiva o antagonista.

La combinación mostró una citotoxicidad más intensa frente a las células tumorales después de 48 horas. Además, presentó valores de concentración inhibitoria inferiores a los observados en las células no tumorales incluidas en el estudio.

Estos resultados son interesantes desde una perspectiva preclínica. Sin embargo, una respuesta observada en una placa de laboratorio no permite anticipar una respuesta clínica. El organismo humano introduce variables que no están presentes en un cultivo celular.

La vía PI3K/AKT/mTOR y el cáncer de ovario

Para comprender el alcance del estudio, conviene conocer la vía PI3K/AKT/mTOR. Se trata de una red de señalización dentro de las células. Participa en la regulación del crecimiento celular, el metabolismo, la supervivencia y la proliferación.

Cuando esta vía está excesivamente activa, puede favorecer el desarrollo de ciertos tumores. También puede relacionarse con mecanismos de resistencia a tratamientos antitumorales. Por ese motivo, PI3K, AKT y mTOR son objetivos de interés en la investigación oncológica.

El estudio de Tong y colaboradores observó que la combinación de CBD y THC redujo la fosforilación de PI3K, AKT y mTOR. La fosforilación es un proceso químico que puede activar o modificar la función de determinadas proteínas.

En términos generales, la reducción de estas señales se asoció con una menor capacidad de crecimiento e invasión de las células tumorales estudiadas. También se observaron cambios compatibles con una mayor muerte celular programada, llamada apoptosis.

PTEN: una proteína con función protectora

El trabajo también examinó PTEN, una proteína conocida por su papel regulador en distintos tipos de cáncer. PTEN puede actuar como un freno natural de la vía PI3K/AKT/mTOR. Cuando su función se pierde o disminuye, algunas células pueden proliferar con mayor facilidad.

Los investigadores detectaron un aumento en la fosforilación de PTEN tras el tratamiento combinado de CBD y THC. Según los autores, este cambio podría contribuir a restaurar mecanismos de control tumoral en las células analizadas.

Este hallazgo ofrece una posible explicación molecular para los efectos observados. No obstante, todavía se trata de una hipótesis preclínica. Será necesario confirmarla en modelos animales y, posteriormente, en estudios clínicos cuidadosamente diseñados.

La biología del cáncer es compleja. Un mismo compuesto puede tener efectos diferentes según el tipo de tumor, su perfil genético, la dosis utilizada y el entorno biológico. Por eso, no es correcto generalizar resultados de laboratorio a todos los cánceres.

Menor crecimiento, migración e invasión celular

Además de medir la viabilidad de las células, el equipo evaluó otros procesos relevantes. Uno de ellos fue la formación de colonias. Esta prueba permite observar la capacidad de las células para sobrevivir y reproducirse durante un periodo determinado.

Las células tratadas con CBD, THC o la combinación mostraron una menor formación de colonias. El efecto fue especialmente relevante cuando los cannabinoides se aplicaron juntos. Esto sugiere una reducción de la capacidad proliferativa en las condiciones experimentales.

El estudio también analizó la migración y la invasión celular. Estos procesos son importantes porque se relacionan con la capacidad de las células tumorales para desplazarse e infiltrarse en otros tejidos.

La combinación de CBD y THC redujo estos comportamientos en las líneas celulares estudiadas. Sin embargo, este resultado no significa que pueda prevenir metástasis en pacientes. Para demostrarlo serían necesarios estudios mucho más avanzados.

Apoptosis y detención del ciclo celular

Las células pasan por distintas etapas antes de dividirse. Este proceso recibe el nombre de ciclo celular. Las células cancerosas suelen evadir los mecanismos que limitan dicha división. Por ello, inducir una detención del ciclo celular es una estrategia investigada en oncología.

En este trabajo, el tratamiento combinado favoreció la detención del ciclo celular. También incrementó marcadores de apoptosis. La apoptosis es un proceso controlado mediante el cual el organismo elimina células dañadas o innecesarias.

La activación de apoptosis en células tumorales es un objetivo frecuente de los tratamientos contra el cáncer. Sin embargo, los mecanismos observados en el laboratorio no garantizan que un compuesto tenga la misma acción dentro del cuerpo humano.

Factores como la absorción, la distribución, el metabolismo y la eliminación de los cannabinoides pueden modificar de forma importante sus efectos. También influyen las interacciones con otros medicamentos utilizados durante un tratamiento oncológico.

Qué significa este avance para la medicina cannábica

Este estudio representa un avance en la comprensión de los mecanismos moleculares de los cannabinoides. Su principal aporte no es proponer una terapia disponible. Más bien, identifica una línea de investigación que merece ser explorada con mayor profundidad.

La combinación de CBD y THC mostró actividad selectiva frente a células tumorales de ovario bajo condiciones controladas. Además, afectó una vía molecular relevante para la proliferación y la supervivencia de estas células.

Los autores trabajaron con una línea celular sensible a compuestos de platino y otra con resistencia intrínseca. Este detalle es relevante porque la resistencia a tratamientos es uno de los desafíos más importantes en el cáncer de ovario.

Aun así, faltan etapas esenciales antes de considerar cualquier aplicación médica. Se necesitan estudios en animales, análisis farmacocinéticos, evaluación de toxicidad y ensayos clínicos con pacientes. También deben definirse dosis, proporciones, vías de administración y posibles interacciones.

La importancia de no sustituir tratamientos oncológicos

Las personas con cáncer nunca deben sustituir sus tratamientos médicos por productos de Cannabis o cannabinoides sin supervisión profesional. La cirugía, la quimioterapia, las terapias dirigidas y otros abordajes deben ser evaluados por equipos especializados.

El uso de Cannabis medicinal en oncología puede tener objetivos distintos. En determinados contextos clínicos, se investiga o utiliza para abordar síntomas como dolor, náuseas, vómitos, falta de apetito o alteraciones del sueño.

Eso es diferente de afirmar que un producto cure o elimine un tumor. La evidencia sobre control de síntomas y la evidencia sobre actividad antitumoral son áreas distintas. Confundirlas puede generar expectativas poco realistas y decisiones de salud inseguras.

Si una persona considera usar cannabinoides durante un proceso oncológico, debe conversarlo con su oncólogo y con profesionales capacitados. Esta conversación es importante para valorar antecedentes, tratamientos concurrentes, riesgos y posibles interacciones.

CBD, THC y cáncer de ovario: una investigación que recién comienza

La investigación sobre CBD y THC contra el cáncer de ovario abre preguntas prometedoras. La combinación de ambos cannabinoides mostró efectos relevantes en células tumorales y moduló la vía PI3K/AKT/mTOR junto con PTEN.

Los resultados sugieren que los cannabinoides podrían convertirse, en el futuro, en parte de nuevas estrategias terapéuticas. Sin embargo, todavía no existe evidencia clínica suficiente para recomendar CBD y THC como tratamiento contra el cáncer de ovario.

La ciencia avanza mediante etapas. Los resultados in vitro permiten identificar mecanismos y seleccionar hipótesis. Después, esas hipótesis deben evaluarse en modelos más complejos y en estudios clínicos rigurosos.

Informarse con fuentes verificadas es esencial. El potencial de la Cannabis medicinal debe analizarse con responsabilidad, evidencia y prudencia. La investigación es prometedora, pero la seguridad de las pacientes siempre debe estar en el centro.

Referencia bibliográfica

Tong S, Loilome W, Namwat N, Klanrit P, Wangwiwatsin A, Win ZZ, Koyabuth P, Chumworathayi B. Selective anti-cancer effects of cannabidiol and Δ9-tetrahydrocannabinol via PI3K/AKT/mTOR inhibition and PTEN restoration in ovarian cancer cells. Frontiers in Pharmacology. 2025;16:1693129.
https://doi.org/10.3389/fphar.2025.1693129