La adopción del Cannabis medicinal en la práctica clínica requiere más que cambios legales: necesita formación, evidencia y marcos claros para prescribir. Un estudio transversal reciente realizado en Malta (Zammit Dimech et al., 2025) encuestó a médicos y farmacéuticos y aporta una fotografía útil sobre las barreras actuales y las oportunidades para integrar Cannabis medicinal de forma responsable en el sistema sanitario. En este artículo explicamos los hallazgos principales, su significado práctico y recomendaciones concretas para profesionales y pacientes.
Diseño del estudio y población evaluada
El trabajo de Zammit Dimech y colaboradores (Harm Reduction Journal, 2025) reunió 198 respuestas válidas de profesionales sanitarios: 108 médicos y 90 farmacéuticos. La encuesta, distribuida entre abril y junio de 2024, incluyó preguntas sobre conocimientos, actitudes, educación recibida, confianza para manejar efectos adversos y disposición a prescribir Cannabis medicinal. Los autores aplicaron análisis descriptivos, t-tests y regresión jerárquica para identificar predictores de la actitud de prescripción.
Resultados claves en pocas cifras
- Participantes: n = 198 (108 médicos; 90 farmacéuticos).
- Mayoría reconoce beneficios terapéuticos potenciales del Cannabis medicinal (≈86% en algún grado).
- Alta proporción reporta insuficiente formación formal sobre Cannabis medicinal (≈71%).
- Interés por formación continua: ≈87% de los encuestados manifestaron disposición a participar en actividades educativas.
Principales barreras identificadas
Los autores identifican varias barreras que limitan la integración clínica del Cannabis medicinal:
- Falta de guías clínicas claras y protocolos de prescripción.
- Educación insuficiente en la formación médica y farmacéutica formal.
- Dudas sobre seguridad, efectos adversos y comparativa con tratamientos convencionales.
- Falta de confianza para manejar efectos adversos derivados del consumo.
Estas barreras explican por qué muchos profesionales, aunque reconozcan el potencial terapéutico, se muestran reticentes a prescribir o recomendar productos Cannábicos.
Implicaciones para la práctica clínica
Para reducir la incertidumbre y favorecer una integración clínica segura, proponemos medidas prácticas:
- Evaluación individualizada: valorar historia clínica, comorbilidades y tratamientos concomitantes antes de considerar Cannabis medicinal.
- Formatos de prescripción estandarizados: definir dosis, forma farmacéutica y seguimiento clínico para minimizar variabilidad.
- Formación continua: incorporar módulos prácticos sobre Cannabis medicinal en cursos para médicos y farmacéuticos.
- Trabajo interdisciplinar: fomentar la colaboración entre médicos, farmacéuticos y especialistas para compartir responsabilidades clínicas.
Oportunidades educativas y regulatorias
El estudio sugiere que la resistencia entre profesionales no es ideológica sino estructural: faltan herramientas y conocimientos. De ahí que existan oportunidades claras:
- Desarrollar guías nacionales o regionales basadas en evidencia que definan indicaciones, contraindicaciones y esquemas de monitorización.
- Diseñar programas de formación accesibles (webinars, cursos online, talleres clínicos) por sociedades científicas y facultades.
- Crear recursos específicos para farmacéuticos sobre dispensación, interacciones y comunicación con pacientes.
- Implantar sistemas de farmacovigilancia y registros clínicos que acumulen evidencia real-world sobre eficacia y seguridad.
Qué pueden hacer los profesionales ahora mismo
- Informarse con fuentes actualizadas y basadas en evidencia antes de aconsejar a pacientes.
- Registrar y compartir experiencias clínicas en foros profesionales para construir conocimiento práctico.
- Implementar pautas locales sencillas: criterios de selección de pacientes, consentimiento informado y seguimiento estructurado.
- Colaborar con farmacéuticos para optimizar la elección de formulaciones y minimizar interacciones medicamentosas.
Mensaje para pacientes y público general
Si eres paciente que considera Cannabis medicinal:
- Habla abiertamente con tu médico o farmacéutico: muchos profesionales reconocen beneficios pero necesitan información sobre tu caso específico.
- No te automediques ni cambies tratamientos prescritos sin supervisión médica.
- Busca centros o profesionales con experiencia y pide seguimiento estructurado (evaluación de síntomas, efectos adversos y resultados).
A medida que crezcan las guías y la formación, la disposición a discutir Cannabis medicinal en la consulta aumentará.
Limitaciones del estudio y consideraciones
Aunque el estudio aporta información práctica, conviene matizar:
- Es una encuesta transversal en Malta; la situación regulatoria y cultural puede diferir en otros países.
- Muestra moderada (n=198) y posible sesgo de autoselección: quienes respondieron pueden haber mostrado mayor interés en el tema.
- La encuesta mide actitudes autoinformadas, no prácticas reales de prescripción verificadas en registros clínicos.
No obstante, los hallazgos ofrecen una guía útil para diseñar intervenciones formativas y normativas aplicables en otros entornos clínicos.
Conclusión
La integración responsable del Cannabis medicinal en la atención sanitaria pasa por cerrar la brecha entre reconocimiento teórico y confianza práctica. El estudio de Zammit Dimech et al. (2025) muestra que médicos y farmacéuticos reconocen el potencial terapéutico pero reclaman educación, guías y marcos regulatorios para prescribir con seguridad. Avanzar en formación, desarrollar protocolos claros y promover la colaboración interdisciplinaria son pasos concretos para facilitar un uso clínico más seguro y eficaz del Cannabis medicinal.
Referencia:
Zammit Dimech D., Grech L., Serracino Inglott A., et al. Doctors’ and pharmacists’ perspectives on the clinical use of medicinal Cannabis: a cross-sectional study. Harm Reduct J. 2025.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12519856/
