Los estudios sobre los efectos del consumo del cannabis han evolucionado hacia el descubrimiento y descripción del sistema endocannabinoide. Hasta la fecha, este sistema está compuesto por dos receptores, CB1 y CB2, y ligandos endógenos que incluyen anandamida, 2-araquidonoil glicerol y otros. Los ligandos y receptores CB1 se encuentran en el cerebro, así como en los tejidos inmunitarios y otros tejidos periféricos. Por el contrario, los ligandos y receptores CB2 se encuentran principalmente en la periferia, especialmente en las células inmunes. Los receptores cannabinoides son receptores acoplados a proteína G y se han relacionado con vías de señalización y actividades genéticas en común con esta familia de receptores. Además, se ha demostrado que los cannabinoides modulan una variedad de funciones de las células inmunes en humanos y animales y, más recientemente, se ha demostrado que modulan el desarrollo de las células T auxiliares, la quimiotaxis y el desarrollo de tumores. Muchos de estos efectos farmacológicos se producen a través de los mecanismos de señalización del receptor de cannabinoides y la modulación de citocinas y otros productos génicos. Parece que el sistema inmunocannabinoide está involucrado en la regulación del eje cerebro-inmunológico y podría ser explotado en futuras terapias para enfermedades crónicas e inmunodeficiencia. Fuente: Acá