Un estudio preliminar realizado por un equipo canadiense, publicado en la revista Aging, sugiere que ciertos extractos de Cannabis podrían ayudar a reducir la inflamación y la fibrosis pulmonar asociadas al síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA), una complicación grave que puede presentarse en algunos casos de COVID-19. Sin embargo, los mismos investigadores advierten que no todos los extractos actúan igual: mientras algunos mostraron efectos beneficiosos, otros incluso agravaron la respuesta inflamatoria.
¿Qué analizó el estudio?
Los investigadores trabajaron con un modelo de piel humana artificial diseñado para imitar algunos procesos inflamatorios relevantes. En este sistema probaron siete variedades distintas de extractos de Cannabis. Los resultados fueron diversos:
- Tres extractos redujeron la activación de citocinas proinflamatorias, asociadas a la inflamación y a la aparición de fibrosis.
- Un extracto aumentó la respuesta inflamatoria, indicando que no todos los compuestos derivados del Cannabisson seguros o beneficiosos en este contexto.
Las variedades con efectos positivos actuaron principalmente sobre dos citocinas clave: TNF-α e IL-6, moléculas fuertemente vinculadas al desarrollo de la “tormenta de citocinas” y al SDRA en COVID-19. La inhibición marcada de estas citocinas fue uno de los hallazgos más relevantes del estudio.
¿Por qué las variedades tienen resultados tan distintos?
El equipo subraya que el Cannabis no es una planta “genérica”. Cada variedad posee un perfil único de cannabinoides y terpenos, lo que puede modificar de forma profunda sus efectos biológicos, incluso cuando las proporciones de THC y CBD son similares. Debido a estas diferencias, los autores recomiendan evaluar cada variedad de Cannabis sativa de manera individual antes de considerarla para aplicaciones medicinales.
Limitaciones del estudio
A pesar de sus hallazgos prometedores, el trabajo presenta limitaciones importantes:
- El modelo utilizado fue piel humana artificial, que no replica completamente el comportamiento del tejido pulmonar.
- La inflamación se indujo mediante radiación ultravioleta, no con el virus SARS-CoV-2.
- El estudio evaluó extractos aplicados tópicamente, no el Cannabis fumado, por lo que los resultados no son extrapolables a rutas de consumo tradicionales.
Los investigadores señalan que será necesario replicar los experimentos en modelos más representativos del sistema respiratorio, como tejidos epiteliales o alveolares, y utilizando directamente el virus o sus componentes.
¿Qué implican estos resultados?
Aunque se trata de un estudio temprano, aporta evidencia de que algunos extractos de Cannabis podrían modular la inflamación pulmonar asociada al COVID-19 y al SDRA. No obstante, también advierte sobre el riesgo de asumir que todas las variedades son equivalentes. Para avanzar hacia aplicaciones clínicas, se requieren estudios más robustos, controlados y realizados en modelos adecuados.
