Jardín botánico con flores y hojas de Cannabis como metáfora de la salud sexual femenina

Hay una pregunta que muchas mujeres se hacen en consulta y pocas se atreven a formular en voz alta: ¿puede el Cannabis medicinal y la disfunción sexual femenina tener algo en común más allá del tabú? La ciencia lleva años respondiendo que sí. Y los datos más recientes (publicados entre 2024 y 2025) apuntan en una dirección clara: el sistema endocannabinoide tiene un papel activo en la respuesta sexual femenina, y los cannabinoides pueden influir en él de formas clínicamente relevantes.

Qué es la disfunción sexual femenina y por qué importa

La disfunción sexual femenina (DSF) es un conjunto de trastornos que afectan al deseo, la excitación, el orgasmo o que provocan dolor durante las relaciones sexuales. Según estimaciones internacionales, afecta a cerca del 40% de las mujeres en algún momento de su vida. Sin embargo, sigue siendo una de las condiciones menos diagnosticadas y peor tratadas en consulta ginecológica.

Las opciones terapéuticas convencionales son limitadas. Muchas mujeres no encuentran respuesta en los tratamientos disponibles. Por eso, la investigación sobre cannabinoides como alternativa o complemento ha cobrado impulso en los últimos años.

El primer dato que sorprende es que el cuerpo humano produce sus propios cannabinoides. Estos compuestos internos (como la anandamida) actúan sobre los mismos receptores que el Cannabis. Y esos receptores, CB1 y CB2, están presentes en el ovario, el endometrio, el miometrio y el tejido genital femenino. Esto no es casualidad: sugiere que el sistema endocannabinoide participa directamente en la regulación de la función sexual.

Lo que reveló el primer estudio en mujeres con disfunción diagnosticada

Durante años, los estudios sobre Cannabis y sexualidad femenina incluyeron mujeres sin disfunción sexual previa. En 2019, el equipo de Becky K. Lynn en la Saint Louis University fue el primero en estudiar específicamente a mujeres con disfunción sexual diagnosticada. Los resultados fueron publicados en la revista Sexual Medicine.

El estudio incluyó a 373 participantes y encontró que las mujeres que usaron Cannabis antes de las relaciones sexuales presentaron:

  • Mayor probabilidad de reportar orgasmos satisfactorios (odds ratio ajustado de 2,13)
  • Mayor deseo sexual
  • Reducción del dolor coital
  • Sin cambios significativos en lubricación

El mismo equipo publicó en 2025 un seguimiento con 187 mujeres atendidas en una clínica especializada en disfunción sexual. Entre quienes tenían disfunción confirmada, las que usaron Cannabis antes del acto sexual mostraron puntuaciones significativamente más altas en lubricación y tendencias positivas en excitación y función total, medidas con el Female Sexual Function Index (FSFI).

El orgasmo femenino y el Cannabis: evidencia de 2024

Uno de los estudios más relevantes de los últimos años fue publicado en 2024 por Mulvehill y Tishler en la revista Sexual Medicine. Por primera vez, los investigadores separaron a mujeres con dificultades de orgasmo de aquellas sin esta dificultad. Los resultados en el grupo con disfunción orgásmica fueron contundentes:

  • El 71% de las mujeres con dificultad para el orgasmo reportó que el Cannabis facilitó alcanzarlo
  • El 67% indicó mayor satisfacción sexual general
  • La frecuencia de uso de Cannabis antes de las relaciones se correlacionó positivamente con una mayor frecuencia de orgasmos

La investigadora principal describió sus resultados como los primeros en demostrar de forma estadísticamente significativa que el Cannabis ayuda a mujeres con dificultad orgásmica. Este dato importa porque la disfunción orgásmica afecta a entre el 35% y el 60% de las mujeres. Los tratamientos disponibles tienen validación empírica limitada. El Cannabis, en ese contexto, aparece como una alternativa con base científica creciente.

CBD tópico para el dolor sexual: el primer ensayo aleatorizado

El dolor durante las relaciones sexuales (conocido como dispareunia) es uno de los síntomas más frecuentes y más limitantes de la disfunción sexual femenina. La vestibulodinia, su forma localizada, afecta hasta al 16% de las mujeres en edad reproductiva y con frecuencia no responde a los tratamientos estándar.

En 2025, investigadores de la Universidad de Milán publicaron el primer ensayo clínico aleatorizado y doble ciego con un gel tópico de CBD al 5% combinado con mirceno (un terpeno del Cannabis) para el tratamiento de la vestibulodinia. El ensayo fue publicado en la revista Biomedicines.

El estudio incluyó 40 mujeres divididas en dos grupos: 20 con tratamiento activo y 20 con placebo, durante 60 días. Los resultados mostraron:

  • Mejoría significativa de la dispareunia en el grupo con CBD frente al placebo
  • Reducción del dolor en la prueba de hisopado vestibular
  • Sin efectos adversos reportados en ninguna participante

El mecanismo propuesto es doble. El CBD desensibiliza los receptores TRPV1, presentes en las fibras nerviosas C y en los mastocitos, reduciendo la transmisión del dolor. El mirceno, por su parte, potencia la acción antiinflamatoria del cannabidiol e inhibe la sensibilización periférica.

Cómo actúa el sistema endocannabinoide en la respuesta sexual femenina

Entender por qué el Cannabis puede influir en la sexualidad femenina requiere comprender su biología. El sistema endocannabinoide (SEC) está formado por receptores CB1 y CB2, por endocannabinoides internos como la anandamida, y por las enzimas que los sintetizan y degradan.

Los receptores CB1 se concentran en el sistema límbico: hipotálamo, amígdala y núcleo accumbens. Estas estructuras regulan el deseo, el placer, el miedo y la recompensa. La anandamida (cuyo nombre deriva del sánscrito para «felicidad») aumenta durante la excitación sexual y tras el orgasmo, tanto en hombres como en mujeres.

El Cannabis actúa sobre estos mismos receptores. A dosis bajas, el THC reduce la ansiedad de rendimiento y amplifica la sensibilidad táctil. El CBD, sin efectos psicoactivos, eleva los niveles de anandamida al inhibir la enzima FAAH que la degrada. Esta acción explica, al menos en parte, sus efectos analgésicos y ansiolíticos en el contexto sexual.

Qué dice la ciencia sobre dosis y forma de uso

Un aspecto fundamental que los estudios subrayan es la respuesta bifásica del Cannabis. Dosis bajas y moderadas (en el rango de 5 a 10 mg de THC) se asocian con efectos positivos: menos ansiedad, mayor sensibilidad, mejor calidad del orgasmo. Dosis altas pueden tener el efecto contrario: aumentar la ansiedad, dificultar el orgasmo y reducir la conexión emocional.

Los productos tópicos (lubricantes y geles con CBD o THC) funcionan de forma diferente. Actúan localmente sobre el tejido genital sin producir efectos sistémicos ni psicoactivos. Su mecanismo principal es el aumento del flujo sanguíneo local y la reducción del dolor. Esta vía es especialmente relevante para mujeres con dispareunia o vestibulodinia.

Combinar THC a dosis bajas con CBD parece ofrecer un perfil terapéutico más equilibrado. El CBD modera los posibles efectos ansiogénicos del THC a dosis elevadas y añade su propia acción antiinflamatoria. Esta combinación es la base de varios productos de Cannabis de uso íntimo actualmente en desarrollo.

Lo que aún necesita más investigación

A pesar de los avances, la ciencia sobre Cannabis y sexualidad femenina sigue siendo incipiente. La mayoría de estudios son observacionales, con muestras pequeñas y sin control aleatorizado. El ensayo de Murina et al. (2025) con CBD tópico es, hasta la fecha, uno de los pocos ensayos aleatorizados publicados en esta área.

Faltan estudios a largo plazo con mayor número de participantes que evalúen distintos tipos de disfunción sexual por separado. También es necesario entender mejor la interacción entre el Cannabis y las fluctuaciones hormonales del ciclo menstrual, la menopausia y los anticonceptivos hormonales, todos factores que modifican la densidad de receptores CB1.

Lo que sí está claro es que el sistema endocannabinoide forma parte activa de la fisiología sexual femenina. Ignorarlo en la clínica es ignorar un eje terapéutico con evidencia creciente y pacientes que ya preguntan por él en consulta.

Cannabis medicinal y salud sexual femenina: una conversación pendiente

La disfunción sexual femenina afecta a millones de mujeres y sigue siendo un tema tabú en consulta. Mientras tanto, cada vez más pacientes llegan a clínicas de Cannabis medicinal buscando respuestas que no encontraron en otros especialistas. Los datos disponibles justifican abrirles esa puerta con rigor científico, sin promesas exageradas, pero sin ignorar la evidencia.

El Cannabis medicinal no es una solución universal. Es una herramienta terapéutica que, usada con criterio clínico, puede mejorar aspectos concretos de la función sexual femenina: el orgasmo, el dolor coital, la lubricación y la ansiedad de rendimiento. La ciencia ya lo está documentando. La conversación en consulta debería seguir el mismo camino.


Referencias bibliográficas:

  • Lynn, B.K., López, J.D., Miller, C., Thompson, J., & Campian, E.C. (2019). The Relationship between Marijuana Use Prior to Sex and Sexual Function in Women. Sexual Medicine, 7(2), 192–197.
    https://doi.org/10.1016/j.esxm.2019.01.003
  • Mulvehill, S., & Tishler, J. (2024). Assessment of the effect of cannabis use before partnered sex on women with and without orgasm difficulty. Sexual Medicine, 12(2), qfae023
    https://doi.org/10.1093/sexmed/qfae023
  • Murina, F., et al. (2025). Efficacy and Safety of Topical 5% Cannabidiol Plus Myrcene for the Treatment of Vestibulodynia. Biomedicines, 13(10), 2440.
    https://doi.org/10.3390/biomedicines13102440
  • Lynn, B.K., López, J.D., Link, M.E., & Campian, E.C. (2025). Cannabis Use in Women and Sexual Dysfunction. Sexes, 6(3), 31.
    https://doi.org/10.3390/sexes6030031